Mostrando entradas con la etiqueta seis de copas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta seis de copas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de junio de 2025

¿Hello?

Ella se va volando sobre trigales,

hablamos de clase A

boca de marfil acuoso.

Visiones azuladas como navajas,

torpe amanecer.

No sonríes, lunas después

y fumas sin parar.

pero... ¿cómo seguía?

Cambias una bocanada de vida

por un campo en llamas;

sensualmente vos, cambiaste el rojo por el gris,

semilla por guijarro

hora paraíso por hora Wall Street

resbalando en asperezas

-tan solo una cuestión de elección-

sigo tu sombra, sigo tu olor

entreno con espejos

pero estoy tan bien

así, tan sin sentido

mientras bailás la ilusa melodía

siempre tan en technicolor.

Estos sabuesos de lo prohibido

nunca lo lograrán

ellos corren en círculos

nosotros llevamos el sol en los bolsillos

hasta que cimbra el anclaje.

miércoles, 11 de junio de 2025

Despedida

En silencio

lágrimas mojan pies.

Prólogo sereno,

puño sangrante después.


Trepó el minuto áureo

hasta la eternidad en la cruz,

fragancia de luz que acolchona,

terrena y etérea,

la muerte del venerado ingenuo.


Te conozco mejor que el artificio

y comparto en negro

tu caída en la tram(p)a

kafkiana y hedonista

de vergüenza, agua y resurrección.

lunes, 21 de abril de 2025

Plan maestro

Hablamos

vemos tinieblas en la luz

amamos al pasar

mentimos

calculamos distancias al sol

borramos huellas

manejamos con cuidado

crecemos como el fuego

bajamos

preguntamos por qué

cómo y cuándo

perdemos

ganamos

escapamos de la marea que sube

esperamos

decimos lo indecible

estallamos

olvidamos

temblamos de frío

escalamos

apretamos los dientes

para no gritar

festejamos la vergüenza

elegimos el largo camino a casa.


Somos desesperados hijos del suelo.

Portada de "The Masterplan" (Oasis, 1998)

lunes, 10 de marzo de 2025

Evolución

Nadie recuerda

largas playas dormidas

donde se evita el tormento

del abrazo metálico urbano.


Ni las siluetas

elevadas por el canto

del grito del amanecer

hasta el cielo del pecado.


Ni el pasado que fuera

desconfiado, móvil, lúgubre, 

y que ya no desprecia

el arte de soñar.

martes, 4 de marzo de 2025

Arquitecto

No más noche

pasa todo de día.

Alejando llego

donde se juntan los ríos.

Veo sangre, fue profunda la herida,

vivir es fácil con los ojos cerrados.


Igual que vos sin llovizna en los oídos

sin abismo inminente

ni recuerdos de Ícaro

ya ves

pero no lo repito una y otra

pero no lo repito una y otra.

jueves, 27 de febrero de 2025

Lejana

Tarde,

hasta el espejo retrovisor miente

y se asume lo inevitable.

Cuando abruma la farsa

a la certeza la desbarata el aliento.


Ya no bastaron un par de alas escarchadas

ni cuatro pitadas de olvido artificial.

Mis inmunes pupilas insómnicas develaron

el olor del cemento mojado,

el tirón imbancable del tifón

de la madrugada inevitable.


La nunca visible presencia

de su sombra resplandeciente

(reconocible por su renombrado olor a perla)

reclama eternizar tiernas imprecisiones

y una ilusión dinamital

solo para poder dormir de noche.


Aún habiendo conocido el amor por ecos,

y sus secretos en espirales hipnóticos,

el alma murmura desconsolada

pero inmóvil ante el silencio del mundo.

Contraportada de "Mellon Collie and the infinite sadness" (The Smashing Pumpkins, 1995)

viernes, 4 de septiembre de 2020

¿Así que esto es todo?

¿Sabes que acaso te está hablando un muerto? (*)

¿Así que esto es todo?
¿Así que esto es la muerte?
El corto viaje del acero
clausuró la lluvia sin fundamento,
la doble primavera
cada vez más escasa,
una piel que huele todavía,
última influencia corporal,
unión atroz del día y de la noche
carne que no es carne
ni partida
ni llegada
solo este calor,
el único lenguaje que conozco
y la sabiduría del abismo.

(*) Eduardo González Lanuza, Poema para ser grabado en un disco de fonógrafo.


Versión de Eduardo Darnauchans, álbum "Sansueña" (1978)

POEMA PARA SER GRABADO EN UN DISCO DE FONÓGRAFO

¿Sabes que acaso te está hablando un muerto?

Eco callado soy que resucita
única voz que se atigró en cien soles.

No bronce o mármol: frágil cera aguarda
esta inmortalidad que estás oyendo.

Voz que ya nadie dice:
luz de un sol extinguido que aún galopa en el tiempo.

Bajo mis alas, trémulos,
se acurrucan minutos de otros días:
tu atención ya la he visto y he de verla
abierta en otros;
sois reflejos míos.
Yo soy la realidad, sombras vosotros
que con ser sólo un aire estremecido,
yo he de vivir aún más que quien me dijo.

Soy el claro prodigio sin misterio,
voz que se dice sola y para siempre.
En vano sobre mí pondrán los hombres
leve silencio o densidad de olvido.
Vendrá una mano y volaré de nuevo:
diré otra vez lo que te estoy diciendo.

Eduardo González Lanuza (Argentina)

(1900-1984)

miércoles, 15 de abril de 2020

Señales

Desde el eco
es suficiente.

Nada de faros
ni de luz que anuncia el cielo.
Razonable mente, da mala espina
la aguja en la hora.
Basta con la nube antes de la tormenta
o el convincente norte del abismo.

Sueño que arrastra
a tomar la noche por las riendas
donde una luna echa el diente
a la santa ley natural
de escuchar y repetir
otra voz de la magia
siempre en movimiento,
simple testimonio del vientre.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Testimonio

Un tiempo. Un lugar.
Un sopor, una cicatriz.
Varias disputas, el consistente elogio.
Alguna inatacable deflagración.

Cien astutos emblemas.
Cualquier bestial intensidad.
Los inexactos contornos
de fragancia injusta.

Más de dos deserciones
y breves transgresiones a la regla.
Eterna bifurcación
insólitos carriles paralelos
pero sólo
paralelos.

domingo, 29 de julio de 2018

Uno sesenta y cinco

Un relámpago. Noche. Fugitiva belleza. (*)

Uno sesenta y cinco
crispó el puente
pies diminutos, presente estado
cabello gira, costa próxima
de la nada, ¿no?
todavía besa con saliva
enjambre crispación,
las suaves olas frías
cálculo desatado:
¿pensará en quedarse
o en salir?
evitable comparación, rotunda
y métrica, hasta tiene rima
diapasonado
como supuesta secreta pulsación
es el rastro y despista
bordea alucine
pero preferible
a dormir buscando en el sueño
cadera combustión, ojos oscuros
dos orbitales inquietudes
intrascendente trastoca la tristeza
infranqueable disipación
por eso mismo plácida
amplificada enmudece colapso
permite urdir
aunque sea en dos palabras
testimonio digresión
inmoviliza el caudal
celebrando lo inútil, pero fundamental
del reflejo
sin pena ni gloria.

(*) Charles Baudelaire, A una transeúnte.

domingo, 22 de julio de 2018

Mi genio amor

fabuloso alfabeto flamea
conflicto alveolar, lírico
por todo obvio olvido
renace, ruge y remonta
escape del escape
nublado en mente
ciencia cierta, ciega ciudad
incluye distancia incipiente
al atravesar anula aparte.

lunes, 9 de julio de 2018

Utopía

Susurra dios y grita el diablo
todo al mismo tiempo,
cierra la cuenta y cae el dado
se abre la salida y se cierra,
la basura reinante,
la cruzada entresienes
con frecuencia tiene pausa
si satisface, la cura no importa
si produce, resiste.
Comienza a valer la pena
sin muro para calmar los ánimos
el vendaval de la noche, el deslumbrante día
pupila de altamar, cuadrúpeda y concreta,
murmullo a voces, carrera en círculos,
balance en el filo
respuesta en vano,
tiembla, huye y vuelve
fulminante a tierra
pregunto por qué
dice vuelva mañana
si certero, acierto
la marca en el ojo, en la piel
en el calendario, en las horas
pero nunca alcanza el volumen
el camino, la distancia, los pasos
tampoco la altura del cielo,
el peso de la tierra, el sabor del aliento.



domingo, 18 de septiembre de 2016

Invasión

I
Desde aquí es todo tan semejante
que basta cambiar el nombre de una
o dos cosas
para llamarlo casa
Eterno parecido de lo que está
y lo que se avecina.
No sólo el álgebra duplica
también la poesía, el hambre, la pena.
la carne, el deleite, la fortuna.

II
Digo que no es fantasía:
que existe uno en los demás
que el extranjero no soy yo
que una mitad es nada sin otra.
El mundo se copia a sí mismo
ser es estar
la parte es el todo y a la inversa,
la llave es también la puerta.
¿Qué hacemos con una palabra sin una voz?
Ir es venir,
sin olvido no hay memoria,
perfección inmensa la del día y la noche,
no habrá hogar sin distancia
ni libertad sin encierro.
Invadir es imitar el espejo.

III
El que monologa.
El que cuenta una historia.
El que despierta para verte dormir.
El que todavía ve fantasmas en la noche.
El que se ríe de la magia.
El que nunca llega a destino.
Ese es el otro.

IV
Fui yo quien dijo
“¡No teman! Lo ajeno es mentira:
el tiempo se aserra en vano
si no rozamos en vuelo
el costado del miedo,
la hermosa certeza
del urgente salto al vacío.”
Y lo juré.
Pero estoy mintiendo,
también tengo miedo
también mis manos tiemblan.
No hay fiestas eternas,
todo lo tapa la tierra,
todo se funde
y yo no soy mas yo.
Soy otromismo.

V
Si es verdad
y las verdades son dos,
¿dónde empieza cada una?
Y si no sé como empezó,
¿cómo puedo empezar otra vez?
Inútil imitación del espejo,
devuelve infinita copia
encantadora insuficiencia
Pero, ¿qué más le puedo pedir?
basta con la interminable paz
del soberano duplicado.



domingo, 14 de agosto de 2016

Elogio al infierno de una dama

I

Ahora, solo me queda 
imaginarme que te inventé,
afirmaré con certeza suprema
que te abriste paso
hasta el fondo del mar.

Me convenzo mil veces
que son fantasía tus cabellos en llamas
iluminando la caverna
del último Ciego.

Me abrazo a la seguridad
de que tu brillo es mentira,
que no desquiciaste las puertas de mi casa
y dejaste un sendero donde había un laberinto.

Desactivo el mareo de la sábana
y apago el eco de tu nombre
nunca fatigado de taladrar,
de ensordecer, de percutir, de hechizar.

Me obligo a ignorar
la moraleja de tus quejidos,
la metafísica de tus pantorrillas,
la hermenéutica de tus ronquidos,
la alegoría de nuestro sudor.

Buscaré entonces
en el vacío nuestro de cada día
otra sombra que resuene 
con los decibeles de tus pasos.

Encontraré al fin
esa nueva versión del olvido
para desbaratar el diseño de tus ojos
que importune de una vez
(con la precisión de la lluvia sobre el océano)
la estridencia grabada a fuego
de tu nunca fortuita
y siempre esperada aparición.



II

Pienso tu sexo
la ilustre cavidad resbalosa
víctima del delicado y despiadado
ardid, primaveral como el nombre.

Año luz recorrido
hormona volátil
el peso del minuto
visto en el verso justo.

Aún no encontré 
placer ni pena
que oxigene los inmóviles rincones
-inmóviles-
de la secuencia de tactos conexos,
tóxicos, radiantes, devastadores.

Recordá acordarte:
turbulencia glandular
primera sangre
aire pulmón
creciendo sin piedad ni lentitud
olvidá blindajes
esos pequeños peligros sensatos*.

*"racionales" en el original.



POEMA ORIGINAL DE DONDE EL TÍTULO FUE BURDAMENTE PLAGIADO 

ELOGIO AL INFIERNO DE UNA DAMA 

Algunos perros que duermen a la noche
deben soñar con huesos
y yo recuerdo tus huesos 
en la carne
o mejor
en ese vestido verde oscuro
y esos zapatos de tacón alto negros y brillantes;
siempre puteabas cuando estabas borracha,
tu pelo se resbalaba de tu oreja
querías explotar de lo que te atrapaba:
recuerdos podridos de un pasado podrido,
y al final escapaste,
 muriendo,
dejándome con el presente podrido.
hace veintiocho años que estás muerta
y sin embargo te recuerdo
mejor que a cualquiera de las otras
fuiste la única que comprendió
la ligereza del arreglo con la vida.
las demás sólo estaban incómodas con
segmentos triviales,
criticaban absurdamente lo pequeñito:
Jane, te asesinaron por saber demasiado.
vaya un trago por tus huesos
con los que este viejo perro
sueña todavía.

Charles Bukowski.


El viejo Hank



domingo, 15 de mayo de 2016

Guy Fawkes

El pasado no deja marcas,
todo se resuelve en ¿odio y guerra?
¿qué odio y qué guerra?
Gira el planeta y golpea
cien, mil, un millón cerca del acero
tiran del gatillo y no apuntan, sin escape.
La batalla terminó pero no el humo
las heridas, el socorro, los escombros.
Aunque faltó poco para tenerlo todo,
se apagó como faro entre la niebla.
Sin secretos para guardar, son en vano los poetas
cien, mil, un millón de palabras
tan vacías, tan sordas, tan grito bajo el agua.
Ya cada cosa en su lugar,
inmóvil al fuego y la fuerza no alcanza,
jamás alcanzó.

La revolución es rutina.

de "Seis de copas" (Ed. Voces, 2008)



BURN BABY BURN!