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lunes, 7 de mayo de 2018

"Zúriák" (fragmento) - Nelson Traba & Willni Dávalos (2018)

32

Noche, tantos poetas llorones han escrito bajo tu cascada, tantos papeles manchados tañen los bosques de nostalgia y motosierra. Bajo tu tenue luz lamento mi pene y mi vicio minúsculo: un cuerpo, saliva, textil frutilla, el recuerdo de su lengua embadurnando de dulzura mis desagües, besando cada testigo del despilfarro, con ternura, juventud y placentera sonrisa, incrustada, hiriente, perturbadora. Ahora que ella está en aquel carnaval de vanidades elevando vítores a Lucifer y yo en esta cama llena de ácaros y hematófagos, recreo su voz pidiéndome que la llame puta y yo que la nombraba Diosa. “¡Puta, dime, puta!”. No puedo mentir, no pude, no le he pagado nada, tan sólo mi vida como obsequio (o lo que quedó de ella luego de la inundación) "¡Moechaputide, redde, redde, putidamoecha, codicillos!" cantaba Catulo y yo imitándole con mi lastimera pronunciación del latín frente al cerro Puquín lleno de sarna humana, úlceras urbanas al alba; los niños durmiendo, y yo pensando en ella, su celular apagado, mi posesión más amada siendo tocada por otro.
Noche, bajo tu cascada vuelvo a diluir su valor, a hacerla cosa y posesión, un tesoro más enmascarado por la tierra. Entre desiertos fémures, selvas coxis y aguas calaveras divido el cuerpo en territorios y ella es la nación donde planté mi bandera, donde pienso esparcir mis restos como el rastro inequívoco de que las cosas irán por el curso de la convención obvia del machismo. Hiervo agua en mis ojos y la derramo sobre el hielo, su distancia, sus oídos, los recuerdos ácidos de sus venenos y púas. Sufro porque me creo poseedor de la vida que habita en su cuerpo. Era ese nuestro juego, a eso nos dedicábamos cuando la cama era un lago congelado donde patinar. Sin embargo, ella está en Arequipa, en el carnaval de la vanidad, elevando vítores a Lucifer, su señor lleno de luz y belleza, descalza baila y la aclaman, la desean, la toman, es una cosa, es un tesoro y no es una cosa, es una persona pero yo lloro porque no supe jugar, porque me creí cada parte del guión de la hembra posesa y del hombre poseedor, ella estaba consciente, era su encanto, su glamour; fue mi ilusión y ahora mi nostalgia más clara y duradera; el ahmor idiota de los mamíferos.



jueves, 5 de enero de 2017

V de DOS - Nelson Traba ("Agua de los ahogados", 2012)

Cuanta falta hace un buen suicidio o parricidio,
pero Mario Benedetti ya está muerto.
Vi a muchos frotarse las manos;
al estrafalario posmoderno también.
Este lugar es una covacha de inútiles -dijo.
Empleados de museos.
Gestores culturales.
Músicos acomodados.
Escritores acomodados.
Diseñadores gráficos haciendo flamear un diploma
de MAPA, dado que no pudieron entrar a la ORT.
Ortográficamente pulidos
los textos para el guión de una película imposible.
La industria cinematográfica, el negocio editorial,
los bestsellers, Paulo Coelho e Isabel Allende
                                                                        masticando maníes.
Este lugar es un cuchitril de pendejos
                                                           -sin sinónimos-
con innecesarios alambres en los dientes.
Tan pagados de sí, -tan nenes de papá-,
tan colegio privado, tan boliches hasta tarde,
tan sonrisas alambradas.
La cultura oficial es un chiribitil
de jurados premiándose a sí mismos.
Llamándose entre ellos
                                   -mamándose, invitándose, imitándose.
A la que marosea -sí, marosea,
no mareosea,
ni manosea,
ni mañosea,
ni maromea,
ni marotea-
le bastó mezclar la agricultura con la industria.
Al que estuvo en un aljibe lo premiaron,
¿será por las cartas que nunca llegaron?
Esta cueva está cerca del mar y hay un tsunami
preparando su ola.