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viernes, 27 de junio de 2025

Tres poemas - Paul Verlaine

De “Poemas Saturnianos” (1866)

La angustia

Naturaleza, nada tuyo me conmueve, ni los campos
nutricios, ni el eco bermejo de las pastorales
sicilianas, ni las pompas auroreales,
ni la solemnidad doliente de los ocasos.

Me río del Arte, me río del Hombre también, de los cantos,
de los versos, de los templos griegos y de las torres espirales,
que se estiran en el cielo vacío de las catedrales,
y con igual ojo veo a los buenos que a los malos.

No creo en Dios, abjuro y reniego
de todo pensamiento, y en cuanto a la vieja ironía,
el Amor, quisiera que no me hablaran más de él.

Cansado de vivir, teniendo miedo a morir, semejante
al brick perdido, juguete del flujo y del reflujo,
mi alma apareja para espantosos naufragios.


Alberto Durero, Melancolía I (1514)


Resignación

¡Muy niño iba soñando en Ko-Hinnor,
suntuosidad persa y papal,
Heliogábalo Y Sardanápalo!

¡Mi deseo creaba bajo los techos de oro,
entre los perfumes, al son de las músicas,
unos harenes sin fin, paraísos físicos!

Hoy, más sosegado y no menos ardiente,
pero conociendo la vida y la necesidad de doblegarse
he debido refrenar mi bella locura,
sin resignarme demasiado, sin embargo,

¡Sea! lo grandioso escapa a mis dientes,
pero, ¡quita allá lo amable y quita las heces!
 Siempre he odiado a la mujer bonita,
a la rima asonante y al amigo prudente.


1892


Canción de otoño (versión A, traducción de Ramón Hervás)

Los largos sollozos
de los violines
del otoño
hieren mi corazón
de una languidez
monótona.

Del todo sofocado
y pálido, cuando
la hora suena,
me acuerdo 
de días pasados
y lloro.

Y me voy
con el viento malo
que me lleva,
aquí, allá,
semejante a la 
hoja muerta.


Canción de otoño (versión B, traducción de Carlos Pujol)

Los sollozos más hondos
del violín del otoño
son igual
que una herida en el alma
de congojas extrañas
sin final.

Tembloroso recuerdo
esta huida del tiempo
que se fue.
Evocando el pasado
y los días lejanos
lloraré.

Este viento se lleva
el ayer de tiniebla
que pasó,
una mala borrasca
que levanta hojarasca
como yo.

(versión original)

Chanson d’Automne

Les sanglots longs
des  violons
de l’automne
blessent mon coeur
d’une langueur
monotone.

Tout suffocant
et blême, quand
sonne l’heure,
je me souviens
des jours anciens
et je pleure.

Et je m’en vais
au vent mauvais
qui m’emporte
deçà, delà,
pareil à la
feuille morte.


"Poesía completa" (Ediciones Río Nuevo, 1979)

lunes, 31 de agosto de 2020

Constantino Kavafis - cuatro poemas

De "Poemas canónicos" (1895-1915)

LA CIUDAD

Dijiste: "Iré a otra ciudad, iré a otro mar.
Otra ciudad ha de hallarse mejor que ésta.
Todo esfuerzo mío es una condena escrita;
y está mi corazón - como un cadáver - sepultado.
Mi espíritu hasta cuándo permanecerá en este marasmo.
Donde mis ojos vuelva, donde quiera que mire
oscuras ruinas de mi vida veo aquí,
donde tantos años pasé y destruí y perdí".
Nuevas tierras no hallarás, no hallarás otros mares.
La ciudad te seguirá. Vagarás
por las mismas calles. Y en los mismos barrios te harás viejo
y en estas mismas casas encanecerás.
Siempre llegarás a esta ciudad. Para otro lugar -no esperesno
hay barco para ti, no hay camino.
Así como tu vida la arruinaste aquí
en este rincón pequeño, en toda tierra la destruiste.

TERMINADO

En medio del temor y las sospechas,
con espíritu agitado y ojos de pavor,
nos consumimos y planeamos cómo hacer
para evitar el seguro
peligro que así terriblemente nos amenaza.
Y sin embargo estamos equivocados, ése no está en nuestro camino:
falsos eran los mensajes (o no los escuchamos, o no los entendimos
bien). Otra catástrofe, que no la imaginábamos,
repentina, violenta cae sobre nosotros
y no preparados -de dónde tiempo ya- nos arrebata.

ITACA

Cuando salgas en el viaje, hacia Itaca
desea que el camino sea largo,
pleno de aventuras, pleno de conocimientos.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al irritado Poseidón no temas,
tales cosas en tu ruta nunca hallarás,
si elevado se mantiene tu pensamiento, si una selecta
emoción tu espíritu y tu cuerpo embarga.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
y al feroz Poseidón no encontrarás,
si dentro de tu alma no los llevas,
si tu alma no los yergue delante de ti.
Desea que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que con cuánta dicha, con cuánta alegría
entres a puertos nunca vistos:
detente en mercados fenicios,
y adquiere las bellas mercancías,
ámbares y ébanos, marfiles y corales,
y perfumes voluptuosos de toda clase,
cuanto más abundantes puedas perfumes voluptuosos;
anda a muchas ciudades Egipcias
a aprender y aprender de los sabios.
Siempre en tu pensamiento ten a Itaca.
Llegar hasta allí es tu destino.
Pero no apures tu viaje en absoluto.
Mejor que muchos años dure:
y viejo ya ancles en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que riquezas te dé Itaca.
Itaca te dio el bello viaje.
Sin ella no hubieras salido al camino.
Otras cosas no tiene ya que darte.
Y si pobre la encuentras, Itaca no te ha engañado.
Sabio así como llegaste a ser, con experiencia tanta,
ya habrás comprendido las Itacas qué es lo que significan.

TROYANOS

Son los esfuerzos nuestros, de los desventurados,
son los esfuerzos nuestros como los de los troyanos.
Algo conseguimos; nos reponemos
un poco; y empezamos
a tener coraje y buenas esperanzas.
Pero siempre algo surge y nos detiene.
Aquiles en el foso enfrente a nosotros
sale y con grandes voces nos espanta.-
Son los esfuerzos nuestros como los de los troyanos.
Creemos que con decisión y audacia
cambiaremos la animosidad de la suerte,
y nos quedamos afuera para combatir.
Mas cuando sobreviene la gran crisis,
nuestra audacia y decisión desaparecen;
se turba nuestra alma, paralízase;
y en torno de los muros corremos
buscando salvarnos con la fuga.
Empero nuestra caída es cierta. Arriba,
sobre las murallas, comenzó ya el lamento.
Lloran sentimientos y recuerdos de nuestros días.
Amargamente por nosotros Príamo y Hécuba lloran.

Traducción: Miguel Castillo Didier


jueves, 27 de agosto de 2020

Li Po (o Li Bai) - selección

BEBIENDO SOLO BAJO LA LUNA

Rodeado de flores, libo solo,
ante un jarro de vino.
Alzando la copa, convido a la luna.
Con mi sombra, somos tres.

Aunque la luna no puede beber,
y mi sombra en vano me sigue,
las tomo por compañeras transitorias. 
¡Divirtámonos antes de que pase la primavera!

Canto, mientras la luna pasea.
Bailo, mientras mi sombra vacila.
Antes de mi embriaguez nos solazamos juntos.
Cuando estoy ebrio, se deshace nuestra compañía.
¡Oh luna! ¡Oh sombra! Seréis mis inmortales amigas.
Ya nos reuniremos algún día
en el cristalino mundo de las estrellas.

NOSTALGIA EN UNA NOCHE SILENCIOSA

Brillantes luces inundan mi lecho.
¿Será la escarcha sobre la tierra?
Alzo los ojos y veo la luna.
Al bajar la cabeza, añoro mi hogar.

GRAZNIDOS NOCTURNOS DE LOS CUERVOS

Amarillas nubes flotan
encima de las murallas.
Los negros cuervos que tornan
graznan sobre las ramas.
Tras la nebulosa cortina,
murmura la joven esposa,
sumida en la melancolía.
Abandona la lanzadera,
y añora al amado que corre tierras remotas. 
De noche, sus lágrimas caen cual lluvia
en la soledad de su alcoba.

GOZO DEL VIAJERO

El viajero cabalga el viento,
que lo lleva a tierras lejanas,
como un ave que emprende el vuelo,
sin dejar su rastro en el cielo.

DIFÍCIL EL CAMINO

El vino de mi copa dorada
vale diez mil monedas de cobre,
y los manjares de mis platos de jade,
otro tanto.
Pero no los puedo tomar:
abandono la copa y los palillos.
Desenfundo mi espada
y miro a mi alrededor
con el corazón perturbado.
Quiero cruzar el río Amarillo,
pero está congelado.
Quiero escalar el monte Taishan,
pero las nieves nublan el cielo.
Ocioso, me siento a pescar
en un arroyo diáfano.
De pronto, sueño que llego,
en una barca, a la capital.

¡Qué difícil es el camino!
¡Qué arduo es el sendero!
¡Qué numerosas son las encrucijadas!
¿Cómo voy a encontrar la salida?
Mas, algún día, navegaré viento en popa,
y atravesaré el inmenso océano.

MARCHA MILITAR

Montado en su caballo alazán,
sobre una nueva silla
tachonada de jade blanco,
el jinete trota en el campo de batalla, 
inundado de frías luces de luna.
Finaliza el combate.
Los ecos de los tambores
siguen resonando desde la muralla.
En el sable de oro, ya envainado,
aún no se seca la sangre.

CACERÍA

Los jóvenes de la frontera
pasan su vida sin leer una letra.
No saben sino cazar,
orgullosos de su agilidad y presteza.
En otoño sus caballos tártaros,
fuertes, necesitan pastos.
Entonces montan sobre ellos,
soberbios y raudos relámpagos.
Sus látigos dorados
acarician la nieve silbando.
Medio ebrios, llevando sus halcones,
se van a las afueras.
Tensan sus arcos,
y nunca yerran el blanco.
Al lanzar una flecha,
caen dos grullas juntas.
Al borde de la laguna,
los espectadores quedan boquiabiertos.
Su bravura y valentía
estremecen el desierto.
Encerrado entre cortinas
hasta que blanqueen sus cabellos,
¿cómo podrá el inútil letrado
igualarse a los caballeros?

AUTOABANDONO

Ensimismado por el vino,
no advierto el crepúsculo,
hasta que los pétalos caídos
cubren mi túnica arrugada.
Embriagado, me levanto y retorno,
guiado por la luna del arroyo,
sin pájaros ni gente que me acompañe.

UNA NOCHE ENTRE AMIGOS

Para ahuyentar
las eternas tristezas del mundo,
nos entregamos a beber,
centenares de jarros.
La hermosa noche nos invita
a íntimos coloquios,
y la brillante luna nos quita el sueño.
Ya ebrios,
nos acostamos en la yerma montaña.
El cielo es nuestra manta,
y la tierra, nuestro lecho.

miércoles, 26 de agosto de 2020

Paul Éluard - selección

Como una imagen: XIV: al asalto de los jardines

Al asalto de los jardines
las estaciones están a la vez en todos sitios
pasión del verano por el invierno
ternura del otoño y de la primavera
los recuerdos como plumas
el cielo roto por los árboles
un hermoso roble amasado de bruma
la vida de las plumas o la vida de las aves
y todo un veleidoso penacho
lleno de sonrientes temores
y la charlatana soledad

XIV: a l'assaut des jardins

A l'assaut des jardins
les saisons sont partout à la fois
passion de l'été pour l'hiver
et la tendresse des deux autres
les souvenirs comme des plumes
les arbres ont brisé le ciel
un beau chêne gâché de brume
la vie des oiseaux ou la vie des plumes
et tout un panache frivole
avec de souriantes craintes
et la solitude bavarde

El éxtasis

Estoy ante este paisaje femenino
como un niño ante el fuego
sonriendo vagamente con lágrimas en los ojos
ante este paisaje en que todo me emociona
donde espejos se empañan donde espejos se limpian
reflejando dos cuerpos desnudos estación a estación.

Tengo tantas razones para perderme
en esta tierra sin caminos bajo este cielo sin horizonte
hermosas razones que ayer ignoraba
y que ya nunca olvidaré
hermosas llaves de miradas claves hijas de sí mismas
ante este paisaje donde la naturaleza es mía.

Ante el fuego el primer fuego
buena razón maestra.

Estrella identificada
y en la tierra y bajo el cielo fuera de mi corazón y en él
segundo brote primera hoja verde
que el mar cubre con sus alas
y el sol al fondo de todo que viene de nosotros.

Estoy ante este paisaje femenino
como rama en el fuego.

L'extase

Je suis devant ce paysage féminin
comme un enfant devant le feu
souriant vaguement et les larmes aux yeux
devant ce paysage où tout remue en moi
où des miroirs s'embuent où des miroirs s'éclairent
reflétant deux corps nus saisons contre saisons.

j'ai tant de raison de me perdre
sur cette terre sans chemins et sous ce ciel sans horizon
belle raison que j'ignorais hier
et que je n'oublierai jamais
belles clés des regards clés filles d'elles-mêmes
devant ce paysage où la nature est mienne.

Devant le feu le premier feu
bonne raison maîtresse.

Etoile identifiée
et sur la terre et sous le ciel hors de mon coeur et dans mon coeur
second bourgeon première feuille verte
que la mer couvre de ses ailes
et le soleil au bout de tout venant de nous.

Je suis devant ce paysage féminin
comme une branche dans le feu.


A Marc Chagall

Asno o buey gallo o corcel
hasta la piel de un violín
hombre cantor un solo pájaro
bailarín ágil con su dama

pareja inmersa en primavera

hierba de oro cielo de plomo
llamas azules los separan
salud y rocío
zumba la sangre el corazón

una pareja luz primera

y en una caverna de nieve
la viña opulenta dibuja
labios de Tuna en una cara
que nunca durmió de noche.

A Marc Chagall

Ane ou vache coque ou cheval
jusqu'à la peau d'un violin
homme chanteur un seul oiseau
danseur agile avec sa femme

couple trempé dans son printemps

l'or de l'herbe le plomb du ciel
séparés par les flammes bleues
de la santé de la rosèe
le sang s'irise le coeur tinte

un couple le premier reflet

et dans un souterrain de neige
la vigne opulente dessine
un visage aux lèvres de lune
qui n'a jamais dormi la nuit.



Desde el fondo del abismo: III: no estaban locos los melancólicos

No estaban locos los melancólicos
estaban conquistados digeridos exclusos
por la masa opaca
de los monstruos prácticos

Tenían su edad de razón los melancólicos
la edad de la vida
no estaban allá en el principio
en la creación
ellos no creían
y no supieron desde el principio
conjugar la vida y el tiempo
el tiempo les parecía largo
la vida les parecía coma
y de las mantas manchadas por el invierno
sobre corazones sin cuerpo sin nombre
hacían un tapiz de asco helado
aún en pleno verano.

Du fond de l’abîme: III: il n'étaient pas fous les mélancoliques

Il n'étaient pas fous les mélancoliques
ils étaient conquis digérés exclus
par la masse opaque
des monstres pratiques

avaient leur âge de raison les mélancoliques
l'âge de la vie
ils n'étaient pas là au commencement
à la création
ils n'y croyaient pas
et n'ont pas su du premier coup
conjuguer la vie et le temps
le temps leur paraissait long
la vie leur paraissait courte
et des couvertures tachées par l'hiver
sur des coeurs sans corps sur des coeurs sans nom
faisaient un tapis de dégoût glacé
même en plein été.


Aquí

Una calle abandonada
calle profunda y desnuda
donde es fácil a los locos
más que a los cuerdos vivir
días sin pan ni carbón.

Todo es cuestión de medida
tantos cuerdos para un loco
más allá sólo la inmensa
mayoría del buen sentido
demasiado creído un día.

La calle como una herida
que no cerrará jamás
el domingo la ensancha
el cielo es de otro lugar
rey de un país extranjero.

Cielo rosa y feliz
todo belleza y salud
en la calle sin futuro
que me parte el corazón
que me priva de mi mismo.

Ici

Une rue abandonnée
une rue profonde et nue
où les fous ont moins de peine
que les sages à pourvoir
aux jours sans pain sans charbon.

C'est une question de taille
tant de sages pour un fou
mais rien par delà l'immense
majorité du bon sens
un jour cru sans proportions.

La rue comme une blessure
qui ne se fermera pas
le dimanche l'élargit
le ciel est un ciel d'ailleurs
roi d'un pays étranger.

Un ciel rose un ciel heureux
respirant beauté santé
sur la rue sans avenir
qui coupe mon coeur en deux
qui me prive de moi-même.


Todo está roto

Todo está roto por la palabra más débil
sombra de idea idea de la muerte feliz
el pan se cambia en migas y el fuego en agua tibia
y la sangre en sonrisa y el rayo en una lágrima
el plomo bajo el oro pesa en nuestras victorias
no hemos sembrado nada que no esté devastado
por el medido pico de las delicias intimas
las alas vuelven para hacer al pájaro.

Tout est brisé

Tout est brisé par la parole la plus faible
ombre d’idée idée de l’ombre mort heureuse
le feu devient eau tiède et le pain en miettes
le sang farde un sourire et la foudre une larme
le plomb caché par l’or pèse sur nos victoires
nous n’avons rien semé qui ne soit ravagé
par le bec minutieux des délices intimes
les ailes rentrent dans l’oiseau pour le fixer.

Nuestro movimiento

Vivimos olvidando nuestras metamorfosis
el día es perezoso pero la noche activa
el día un tazón de aire y la noche lo filtra
y lo usa y no deja polvo sobre nosotros

pero este eco que rueda a lo largo del día
eco fuera del tiempo de angustia o de caricias
seco encadenamiento de los mundos insípidos
y mundos sensibles cuyo sol es doble

estamos cerca o lejos de la conciencia nuestra
donde están nuestros límites y raíces y fin

pero el largo placer de las metamorfosis
esqueletos irguiéndose en los muros pudriéndose
las citas dadas a las formas insensatas
a la carne ingeniosa a los ciegos videntes

las citas dadas por el frente al perfil
por el sufrimiento a la salud por la luz
a la selva por la montaña al valle
por la mina a la flor y por la perla al sol

estamos cuerpo a cuerpo a ras de tierra estamos,
nacemos dondequiera no conocemos límites.

Notre mouvement

Nous vivons dans l'oubli de nos métamorphoses
le jour est paresseux mais la nuit est active
un bol d'air à midi la nuit le filtre et l'use
la nuit ne laisse pas de poussière sur nous

mais cet écho qui roule tout le long du jour
cet écho hors du temps d'angoisse ou de caresses
cet enchaînement brut des mondes insipides
et des mondes sensibles son soleil est double

sommes-nous près ou loin de notre conscience
où sont nos bornes nos racines notre but

le long plaisir pourtant de nos métamorphoses
squelettes s'animant dans les murs pourrissants
les rendez-vous donnés aux formes insensées
a la chair ingénieuse aux aveugles voyants.

Les rendez-vous donnés par la face au profil
par la souffrance à la santé par la lumière
a la forêt par la montagne à la vallée
par la mine à la fleur par la perle au soleil.

Nous sommes corps à corps nous sommes terre à terre,
nous naissons de partout nous sommes sans limites.


Negación de la poesía

Tú me diste las dudas los tormentos
que se encuentran en todo o en nada
habría podido no amarte
oh tú sólo gracia
como un durazno junto a otro durazno
tan fundentes como el verano.

Todas las albas todos los tormentos
de vivir todavía estando ausente
de escribir este poema

en lugar del poema vivo
que no escribiré
puesto que tú no estás.

Los más tenues dibujos del fuego
preparan el incendio final
las menores migas de pan
bastan a los moribundos.

Conocí la virtud viva
conocí el bien encarnado
rechazo tu muerte pero acepto la mía
tu sombra que se extiende sobre mí
quisiera hacer en ella un jardín.

Deshecho el arco,
pertenecemos a la misma noche
y quiero continuar tu inmovilidad
y el discurso inexistente
que comienza contigo que acabará en mí
conmigo voluntario obstinado rebelde
enamorado como tú
del atractivo de la tierra.

Négation de la poésie

J’ai pris de toi tout le souci tout le tourment
que l’on peut prendre à travers tout à travers rien
aurais-je pu ne pas t’aimer
o toi rien que la gentillesse
comme une pêche après une autre pêche
aussi fondantes que l’été.

Tout le souci tout le tourment
de vivre encore et d’être absent
d’écrire ce poème

au lieu du poème vivant
que je n’écrirai jamais
puisque tu n’es pas là.

Les plus tenus dessins du feu
préparent l’incendie ultime
les moindres miettes de pain
suffisent aux mourants.

J’ai connu la vertu vivante
j’ai connu le bien incarné
je refuse ta mort mais
j’accepte la mienne
ton ombre qui s’étend sur moi
je voudrais en faire un jardin.

L’arc débandé nous sommes de la même nuit
et je veux continuer ton immobilité
et le discours inexistant
qui commence avec toi qui finira en moi
qvec moi volontaire obstiné révolté
amoureux comme toi des charmes de la terre.


Retrato de Paul Éluard por Salvador Dalí (1929)

jueves, 20 de agosto de 2020

"De la simetría interplanetaria" - Julio Cortázar

This is very disgusting
Donald Duck

Apenas desembarcado en el planeta Faros, me llevaron los farenses a conocer el ambiente físico, fitogeográfico, zoogeográfico, político-económico y nocturno de su ciudad capital que ellos llaman 956.
Los farenses son lo que aquí denominaríamos insectos; tienen altísimas patas de araña (suponiendo una araña verde, con pelos rígidos y excrecencias brillantes de donde nace un sonido continuado, semejante al de una flauta y que, musicalmente conducido, constituye su lenguaje); de sus ojos, manera de vestirse, sistemas políticos y procederes eróticos hablaré alguna otra vez. Creo que me querían mucho; les expliqué, mediante gestos universales, mi deseo de aprender su historia y costumbres; fui acogido con innegable simpatía.
Estuve tres semanas en 956; me bastó para descubrir que los farenses eran cultos, amaban las puestas de sol y los problemas de ingenio. Me faltaba conocer su religión, para lo cual solicité datos con los pocos vocablos que poseía —pronunciándolos a través de un silbato de hueso que fabriqué diestramente—. Me explicaron que profesaban el monoteísmo, que el sacerdocio no estaba aún del todo desprestigiado y que la ley moral les mandaba ser pasablemente buenos. El problema actual parecía consistir en Illi. Descubrí que Illi era un farense con pretensiones de acendrar la fe en los sistemas vasculares («corazones» no sería morfológicamente exacto) y que estaba en camino de conseguirlo.
Me llevaron a un banquete que los distinguidos de 956 le ofrecieron a Illi. Encontré al heresiarca en lo alto de la pirámide (mesa, en Faros) comiendo y predicando. Lo escuchaban con atención, parecían adorarlo, mientras Illi hablaba y hablaba.
Yo no conseguía entender sino pocas palabras. A través de ellas me formé una alta idea de Illi. Repentinamente creí estar viviendo un anacronismo, haber retrocedido a las épocas terrestres en que se gestaban las religiones definitivas. Me acordé del Rabbi Jesús. También el Rabbi Jesús hablaba, comía y hablaba, mientras los demás lo escuchaban con atención y parecían adorarlo.
Pensé: ¿Y si éste fuera también Jesús? No es novedad la hipótesis que bien podría el Hijo de Dios pasearse por los planetas convirtiendo a los universales. ¿Por qué iba a dedicarse con exclusividad a la Tierra? Ya no estamos en la era geocéntrica; concedámosle el derecho a cumplir su dura misión en todas partes.
Illi seguía adoctrinando a los comensales. Más y más me pareció que aquel farense podía ser Jesús. «Qué tremenda tarea —pensé—. Y monótona, además. Lo que falta saber es si los seres reaccionan igualmente en todos lados. ¿Lo crucificarían en Marte, en Júpiter, en Plutón…?»
Hombre de la Tierra, sentí nacerme una vergüenza retrospectiva. El Calvario era un estigma coterráneo, pero también una definición. Probablemente habíamos sido los únicos capaces de una villanía semejante: ¡clavar en un madero al hijo de Dios...!
Los farenses, para mi completa confusión, aumentaban las muestras de su cariño; prosternados (no intentaré describir el aspecto que tenían) adoraban al maestro. De pronto, me pareció que Illi levantaba todas las patas a la vez (y las patas de un farense son diecisiete). Se crispó en el aire y cayó de golpe sobre la punta de la pirámide (la mesa). Instantáneamente quedó negro y callado; pregunté, y me dijeron que estaba muerto.
Parece que le habían puesto veneno en la comida.

domingo, 9 de agosto de 2020

EL PUCHERO MISTERIOSO

EL PUCHERO MISTERIOSO:                                                   ...:                                                      

El Tetudo

Después de la Pandemia del Murciélago, aparecieron en nuestra ciudad todo tipo de bichos deformes y criaturas repulsivas: Cloacos, Tetudos, Rabanacos, Lorodontes.
Un mediodía, mientras comíamos un asado, un Tetudo se aventuró en el jardín de nuestra casa. Mi tía empezó a gritar, mi abuelo escupió el vino y mi primo Saverio, el enano luchador, corrió a buscar su casco de cuernos y su hacha dorada, pero tropezó y quedó inconsciente en el piso.
–¡Qué escandalo! –dijo el Tetudo, con voz de engrudo–. ¡Solo busco un pedacito de morcilla!
–No hay morcilla, no quedó –le dije yo, que era el único que se atrevía a hablar con esa bestia–. Se las comieron todas las gemelas.
El Tetudo miró a Milena y a Malena, mis hermanitas gemelas.
–Tendré que abrirlas y sacar la morcilla de sus estomaguitos –dijo.
–Usted es repelente –le respondió Milena.
–Usted es indignante –le respondió Malena.
Ellas son grandes lectoras y personas respetuosas.
–Estoy antojado –dijo el Tetudo, y abrió su bocota grasosa y colmilluda.
Entonces tomé una cuchilla, se la arrojé y le di en medio de la frente. El monstruo chilló como un mamut enardecido. El aullido despertó a Saverio, que por fin corrió a la casa y volvió con su casco de cuernos y su hacha dorada. Pero el Tetudo se estaba desinflando como un globo. Por la herida que le hizo la cuchilla, se le salía el relleno. Eran cientos de gusanos verdes y amarillos, que treparon a la mesa a comerse el resto del asado.
La piel del Tetudo quedó arrugada en el piso, como un disfraz, un globo pinchado, una sábana vieja, un cuento mal contado. Mi primo se subió a la mesa para darle a los gusanos con su hacha. No servía de nada, porque se sabe que si se corta un gusano al medio, lo único que se obtiene son dos gusanos.
–No seas absurdo –le dijo Milena.
–No seas palurdo –le dijo Malena.
Cada una agarró un libro y empezaron a aplastar gusanos a los golpes.
–¡Yo me quedé con hambre! –protestó mi abuelo.
–Puedo hacer empanadas con la piel del bicho –propuso mi tía, que siempre buscaba recetas nuevas. Entre todos cargaron los restos del Tetudo en una carretilla para llevarlo a la cocina.
Yo no participé porque tenía una cita con Lisandra, así que corrí a perfumarme y cambiarme la peluca.

Cuadernos init labor: JACULATORY MODE ON

Cuadernos init labor: JACULATORY MODE ON:


Rebaba letra echada huella
del impulso, Dancing en el hilillo
más acá de lo visto

remontado entre nunca
visible lejos ni ahí cito.

Distante sostenido tono menos todo.

jueves, 2 de julio de 2020

"Los hombres huecos" - T.S. Eliot

Un centavo para el viejo Guy

I

Somos los hombres huecos,
los hombres llenos de aserrín
apoyando unos en otros
las cabezas rellenas de paja ¡Pobre de mí!
Nuestras ásperas voces, cuando
susurramos juntos
quedas y sin sentido
como viento en hierba seca
o el trotar de las ratas sobre vidrio roto
en nuestros sótanos secos.

Contorno sin forma, sombra sin color;
fuerza en detención, ademán inmóvil.

Aquellos que han cruzado
con los ojos fijos al otro Reino de la muerte
nos recuerdan —si acaso— no como
violentas almas perdidas, apenas como
los hombres huecos
los hombres llenos de aserrín.

II

Ojos que no me atrevo a mirar en sueños
en el reino del sueño de la muerte
ellos no aparecen:
Ahí, esos ojos son
rayos de luz en una columna rota,
ahí hay un árbol meciéndose
y las voces son
en el canto del viento
más distantes y solemnes
que una estrella agonizante.

No dejen que me aproxime
al Reino del sueño de la muerte
permítanme que use también disfraces convenientes
pelaje de ratas, piel de cuervo, palos en cruz
en un descampado,
meciéndome como se mece el viento
No más allá –

No ese encuentro último
en el reino crepuscular.

III

Esta es la tierra muerta,
la tierra del cactus,
aquí se erigen imágenes de piedra,
aquí reciben las súplicas
de las manos de un hombre muerto,
bajo el parpadeo de una estrella agonizante.

¿Es esto así
en el otro Reino de la muerte
despertar a solas
en la hora en que temblamos de ternura?
Labios que quisieran besar
formulan oraciones en piedra rota.

IV

Los ojos no están aquí
No hay ojos aquí
En este valle de estrellas moribundas
En este valle vacío
Esta quijada rota de nuestros reinos perdidos.

En este el último lugar de reunión
vamos juntos a tientas
y evitamos hablar
congregados en la playa del tumefacto río.

Ciegos, a menos que
reaparezcan los ojos
como la perpetua estrella
la rosa multifolia
del reino crepuscular de la muerte
única esperanza
de los hombres vacíos.

V

Aquí vamos dando vueltas al nopal,
al nopal, al nopal.
Aquí vamos dando vueltas al nopal
a las cinco de la mañana.

Entre la idea
y la realidad
entre el movimiento
y el acto
cae la Sombra
porque Tuyo es el Reino.

Entre la concepción
y la creación
entre la emoción
y la respuesta
cae la Sombra
la vida es muy larga.

Entre el deseo
y el espasmo
entre la potencia
y la existencia
entre la esencia
y el descenso
cae la Sombra.

Porque tuyo es el reino.

Porque tuyo es
la vida es
porque tuyo es el

así es como acaba el mundo
así es como acaba el mundo
así es como acaba el mundo
no con un estallido sino con un quejido.

(Traducción de Rodrigo Arriagada Zubieta)

The Hollow Men

A penny for the Old Guy

I

We are the hollow men
we are the stuffed men
leaning together
headpiece filled with straw. Alas!
Our dried voices, when
we whisper together
are quiet and meaningless
as wind in dry grass
or rats’ feet over broken glass
in our dry cellar.

Shape without form, shade without colour,
paralysed force, gesture without motion;

those who have crossed
with direct eyes, to death’s other kingdom
remember us —if at all— not as lost
violent souls, but only
as the hollow men
the stuffed men.

II

Eyes I dare not meet in dreams
in death’s dream kingdom
these do not appear:
there, the eyes are
sunlight on a broken column
there, is a tree swinging
and voices are
in the wind’s singing
more distant and more solemn
than a fading star.

Let me be no nearer
in death’s dream kingdom
let me also wear
such deliberate disguises
rat’s coat, crowskin, crossed staves
in a field
behaving as the wind behaves
no nearer –

Not that final meeting
in the twilight kingdom

III

This is the dead land
this is cactus land
here the stone images
are raised, here they receive
the supplication of a dead man’s hand
under the twinkle of a fading star.

Is it like this
in death’s other kingdom
waking alone
at the hour when we are
trembling with tenderness
lips that would kiss
form prayers to broken stone.

IV

The eyes are not here
there are no eyes here
in this valley of dying stars
in this hollow valley
this broken jaw of our lost kingdoms.

In this last of meeting places
we grope together
and avoid speech
gathered on this beach of this tumid river

Sightless, unless
the eyes reappear
as the perpetual star
multifoliate rose
of death’s twilight kingdom
the hope only
of empty men.

V

Here we go round the prickly pear
prickly pear prickly pear
here we go round the prickly pear
at five o’clock in the morning.

Between the idea
and the reality
between the motion
and the act
falls the Shadow.

For Thine is the Kingdom.

Between the conception
and the creation
between the emotion
and the response
falls the Shadow.

Life is very long.

Between the desire
and the spasm
between the potency
and the existence
between the essence
and the descent
falls the Shadow.

For Thine is the Kingdom.

For Thine is
life is
for Thine is the.

This is the way the world ends
this is the way the world ends
this is the way the world ends
not with a bang but with a whimper.


Divididos, "Los hombres huecos", de "40 dibujos ahí en el piso", 1989.