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viernes, 27 de junio de 2025

Tres poemas - Paul Verlaine

De “Poemas Saturnianos” (1866)

La angustia

Naturaleza, nada tuyo me conmueve, ni los campos
nutricios, ni el eco bermejo de las pastorales
sicilianas, ni las pompas auroreales,
ni la solemnidad doliente de los ocasos.

Me río del Arte, me río del Hombre también, de los cantos,
de los versos, de los templos griegos y de las torres espirales,
que se estiran en el cielo vacío de las catedrales,
y con igual ojo veo a los buenos que a los malos.

No creo en Dios, abjuro y reniego
de todo pensamiento, y en cuanto a la vieja ironía,
el Amor, quisiera que no me hablaran más de él.

Cansado de vivir, teniendo miedo a morir, semejante
al brick perdido, juguete del flujo y del reflujo,
mi alma apareja para espantosos naufragios.


Alberto Durero, Melancolía I (1514)


Resignación

¡Muy niño iba soñando en Ko-Hinnor,
suntuosidad persa y papal,
Heliogábalo Y Sardanápalo!

¡Mi deseo creaba bajo los techos de oro,
entre los perfumes, al son de las músicas,
unos harenes sin fin, paraísos físicos!

Hoy, más sosegado y no menos ardiente,
pero conociendo la vida y la necesidad de doblegarse
he debido refrenar mi bella locura,
sin resignarme demasiado, sin embargo,

¡Sea! lo grandioso escapa a mis dientes,
pero, ¡quita allá lo amable y quita las heces!
 Siempre he odiado a la mujer bonita,
a la rima asonante y al amigo prudente.


1892


Canción de otoño (versión A, traducción de Ramón Hervás)

Los largos sollozos
de los violines
del otoño
hieren mi corazón
de una languidez
monótona.

Del todo sofocado
y pálido, cuando
la hora suena,
me acuerdo 
de días pasados
y lloro.

Y me voy
con el viento malo
que me lleva,
aquí, allá,
semejante a la 
hoja muerta.


Canción de otoño (versión B, traducción de Carlos Pujol)

Los sollozos más hondos
del violín del otoño
son igual
que una herida en el alma
de congojas extrañas
sin final.

Tembloroso recuerdo
esta huida del tiempo
que se fue.
Evocando el pasado
y los días lejanos
lloraré.

Este viento se lleva
el ayer de tiniebla
que pasó,
una mala borrasca
que levanta hojarasca
como yo.

(versión original)

Chanson d’Automne

Les sanglots longs
des  violons
de l’automne
blessent mon coeur
d’une langueur
monotone.

Tout suffocant
et blême, quand
sonne l’heure,
je me souviens
des jours anciens
et je pleure.

Et je m’en vais
au vent mauvais
qui m’emporte
deçà, delà,
pareil à la
feuille morte.


"Poesía completa" (Ediciones Río Nuevo, 1979)

miércoles, 26 de agosto de 2020

Paul Éluard - selección

Como una imagen: XIV: al asalto de los jardines

Al asalto de los jardines
las estaciones están a la vez en todos sitios
pasión del verano por el invierno
ternura del otoño y de la primavera
los recuerdos como plumas
el cielo roto por los árboles
un hermoso roble amasado de bruma
la vida de las plumas o la vida de las aves
y todo un veleidoso penacho
lleno de sonrientes temores
y la charlatana soledad

XIV: a l'assaut des jardins

A l'assaut des jardins
les saisons sont partout à la fois
passion de l'été pour l'hiver
et la tendresse des deux autres
les souvenirs comme des plumes
les arbres ont brisé le ciel
un beau chêne gâché de brume
la vie des oiseaux ou la vie des plumes
et tout un panache frivole
avec de souriantes craintes
et la solitude bavarde

El éxtasis

Estoy ante este paisaje femenino
como un niño ante el fuego
sonriendo vagamente con lágrimas en los ojos
ante este paisaje en que todo me emociona
donde espejos se empañan donde espejos se limpian
reflejando dos cuerpos desnudos estación a estación.

Tengo tantas razones para perderme
en esta tierra sin caminos bajo este cielo sin horizonte
hermosas razones que ayer ignoraba
y que ya nunca olvidaré
hermosas llaves de miradas claves hijas de sí mismas
ante este paisaje donde la naturaleza es mía.

Ante el fuego el primer fuego
buena razón maestra.

Estrella identificada
y en la tierra y bajo el cielo fuera de mi corazón y en él
segundo brote primera hoja verde
que el mar cubre con sus alas
y el sol al fondo de todo que viene de nosotros.

Estoy ante este paisaje femenino
como rama en el fuego.

L'extase

Je suis devant ce paysage féminin
comme un enfant devant le feu
souriant vaguement et les larmes aux yeux
devant ce paysage où tout remue en moi
où des miroirs s'embuent où des miroirs s'éclairent
reflétant deux corps nus saisons contre saisons.

j'ai tant de raison de me perdre
sur cette terre sans chemins et sous ce ciel sans horizon
belle raison que j'ignorais hier
et que je n'oublierai jamais
belles clés des regards clés filles d'elles-mêmes
devant ce paysage où la nature est mienne.

Devant le feu le premier feu
bonne raison maîtresse.

Etoile identifiée
et sur la terre et sous le ciel hors de mon coeur et dans mon coeur
second bourgeon première feuille verte
que la mer couvre de ses ailes
et le soleil au bout de tout venant de nous.

Je suis devant ce paysage féminin
comme une branche dans le feu.


A Marc Chagall

Asno o buey gallo o corcel
hasta la piel de un violín
hombre cantor un solo pájaro
bailarín ágil con su dama

pareja inmersa en primavera

hierba de oro cielo de plomo
llamas azules los separan
salud y rocío
zumba la sangre el corazón

una pareja luz primera

y en una caverna de nieve
la viña opulenta dibuja
labios de Tuna en una cara
que nunca durmió de noche.

A Marc Chagall

Ane ou vache coque ou cheval
jusqu'à la peau d'un violin
homme chanteur un seul oiseau
danseur agile avec sa femme

couple trempé dans son printemps

l'or de l'herbe le plomb du ciel
séparés par les flammes bleues
de la santé de la rosèe
le sang s'irise le coeur tinte

un couple le premier reflet

et dans un souterrain de neige
la vigne opulente dessine
un visage aux lèvres de lune
qui n'a jamais dormi la nuit.



Desde el fondo del abismo: III: no estaban locos los melancólicos

No estaban locos los melancólicos
estaban conquistados digeridos exclusos
por la masa opaca
de los monstruos prácticos

Tenían su edad de razón los melancólicos
la edad de la vida
no estaban allá en el principio
en la creación
ellos no creían
y no supieron desde el principio
conjugar la vida y el tiempo
el tiempo les parecía largo
la vida les parecía coma
y de las mantas manchadas por el invierno
sobre corazones sin cuerpo sin nombre
hacían un tapiz de asco helado
aún en pleno verano.

Du fond de l’abîme: III: il n'étaient pas fous les mélancoliques

Il n'étaient pas fous les mélancoliques
ils étaient conquis digérés exclus
par la masse opaque
des monstres pratiques

avaient leur âge de raison les mélancoliques
l'âge de la vie
ils n'étaient pas là au commencement
à la création
ils n'y croyaient pas
et n'ont pas su du premier coup
conjuguer la vie et le temps
le temps leur paraissait long
la vie leur paraissait courte
et des couvertures tachées par l'hiver
sur des coeurs sans corps sur des coeurs sans nom
faisaient un tapis de dégoût glacé
même en plein été.


Aquí

Una calle abandonada
calle profunda y desnuda
donde es fácil a los locos
más que a los cuerdos vivir
días sin pan ni carbón.

Todo es cuestión de medida
tantos cuerdos para un loco
más allá sólo la inmensa
mayoría del buen sentido
demasiado creído un día.

La calle como una herida
que no cerrará jamás
el domingo la ensancha
el cielo es de otro lugar
rey de un país extranjero.

Cielo rosa y feliz
todo belleza y salud
en la calle sin futuro
que me parte el corazón
que me priva de mi mismo.

Ici

Une rue abandonnée
une rue profonde et nue
où les fous ont moins de peine
que les sages à pourvoir
aux jours sans pain sans charbon.

C'est une question de taille
tant de sages pour un fou
mais rien par delà l'immense
majorité du bon sens
un jour cru sans proportions.

La rue comme une blessure
qui ne se fermera pas
le dimanche l'élargit
le ciel est un ciel d'ailleurs
roi d'un pays étranger.

Un ciel rose un ciel heureux
respirant beauté santé
sur la rue sans avenir
qui coupe mon coeur en deux
qui me prive de moi-même.


Todo está roto

Todo está roto por la palabra más débil
sombra de idea idea de la muerte feliz
el pan se cambia en migas y el fuego en agua tibia
y la sangre en sonrisa y el rayo en una lágrima
el plomo bajo el oro pesa en nuestras victorias
no hemos sembrado nada que no esté devastado
por el medido pico de las delicias intimas
las alas vuelven para hacer al pájaro.

Tout est brisé

Tout est brisé par la parole la plus faible
ombre d’idée idée de l’ombre mort heureuse
le feu devient eau tiède et le pain en miettes
le sang farde un sourire et la foudre une larme
le plomb caché par l’or pèse sur nos victoires
nous n’avons rien semé qui ne soit ravagé
par le bec minutieux des délices intimes
les ailes rentrent dans l’oiseau pour le fixer.

Nuestro movimiento

Vivimos olvidando nuestras metamorfosis
el día es perezoso pero la noche activa
el día un tazón de aire y la noche lo filtra
y lo usa y no deja polvo sobre nosotros

pero este eco que rueda a lo largo del día
eco fuera del tiempo de angustia o de caricias
seco encadenamiento de los mundos insípidos
y mundos sensibles cuyo sol es doble

estamos cerca o lejos de la conciencia nuestra
donde están nuestros límites y raíces y fin

pero el largo placer de las metamorfosis
esqueletos irguiéndose en los muros pudriéndose
las citas dadas a las formas insensatas
a la carne ingeniosa a los ciegos videntes

las citas dadas por el frente al perfil
por el sufrimiento a la salud por la luz
a la selva por la montaña al valle
por la mina a la flor y por la perla al sol

estamos cuerpo a cuerpo a ras de tierra estamos,
nacemos dondequiera no conocemos límites.

Notre mouvement

Nous vivons dans l'oubli de nos métamorphoses
le jour est paresseux mais la nuit est active
un bol d'air à midi la nuit le filtre et l'use
la nuit ne laisse pas de poussière sur nous

mais cet écho qui roule tout le long du jour
cet écho hors du temps d'angoisse ou de caresses
cet enchaînement brut des mondes insipides
et des mondes sensibles son soleil est double

sommes-nous près ou loin de notre conscience
où sont nos bornes nos racines notre but

le long plaisir pourtant de nos métamorphoses
squelettes s'animant dans les murs pourrissants
les rendez-vous donnés aux formes insensées
a la chair ingénieuse aux aveugles voyants.

Les rendez-vous donnés par la face au profil
par la souffrance à la santé par la lumière
a la forêt par la montagne à la vallée
par la mine à la fleur par la perle au soleil.

Nous sommes corps à corps nous sommes terre à terre,
nous naissons de partout nous sommes sans limites.


Negación de la poesía

Tú me diste las dudas los tormentos
que se encuentran en todo o en nada
habría podido no amarte
oh tú sólo gracia
como un durazno junto a otro durazno
tan fundentes como el verano.

Todas las albas todos los tormentos
de vivir todavía estando ausente
de escribir este poema

en lugar del poema vivo
que no escribiré
puesto que tú no estás.

Los más tenues dibujos del fuego
preparan el incendio final
las menores migas de pan
bastan a los moribundos.

Conocí la virtud viva
conocí el bien encarnado
rechazo tu muerte pero acepto la mía
tu sombra que se extiende sobre mí
quisiera hacer en ella un jardín.

Deshecho el arco,
pertenecemos a la misma noche
y quiero continuar tu inmovilidad
y el discurso inexistente
que comienza contigo que acabará en mí
conmigo voluntario obstinado rebelde
enamorado como tú
del atractivo de la tierra.

Négation de la poésie

J’ai pris de toi tout le souci tout le tourment
que l’on peut prendre à travers tout à travers rien
aurais-je pu ne pas t’aimer
o toi rien que la gentillesse
comme une pêche après une autre pêche
aussi fondantes que l’été.

Tout le souci tout le tourment
de vivre encore et d’être absent
d’écrire ce poème

au lieu du poème vivant
que je n’écrirai jamais
puisque tu n’es pas là.

Les plus tenus dessins du feu
préparent l’incendie ultime
les moindres miettes de pain
suffisent aux mourants.

J’ai connu la vertu vivante
j’ai connu le bien incarné
je refuse ta mort mais
j’accepte la mienne
ton ombre qui s’étend sur moi
je voudrais en faire un jardin.

L’arc débandé nous sommes de la même nuit
et je veux continuer ton immobilité
et le discours inexistant
qui commence avec toi qui finira en moi
qvec moi volontaire obstiné révolté
amoureux comme toi des charmes de la terre.


Retrato de Paul Éluard por Salvador Dalí (1929)

domingo, 28 de junio de 2020

"Arrabal" - Guillaume Apollinaire

Al final estás cansado de este mundo antiguo

Pastora oh torre Eiffel el rebaño de los puentes bala esta mañana

Estás harto de vivir en la antigüedad griega y romana

Aquí hasta los automóviles parecen antiguos
sólo la religión se mantuvo nueva la religión
se mantuvo simple como los hangares de Port-Aviation

Sólo tú no eres antiguo en Europa oh cristianismo
el europeo más moderno es usted papa Pío X
y a ti las ventanas te observan la vergüenza no te deja
entrar en una iglesia y confesarte esta mañana
lees prospectos catálogos carteles que cantan muy alto
ahí está la poesía esta mañana y para prosa están los diarios
están las entregas a 25 centavos llenas de aventuras policiales
retratos de grandes hombres y mil títulos varios
Esta mañana vi una linda calle cuyo nombre olvidé
nueva y limpia del sol ella era el clarín
los directores los obreros y las bellas mecanógrafas
de lunes a sábado pasan cuatro veces por día
de mañana tres veces gime la sirena
una campana rabiosa ladra al mediodía
las inscripciones de los letreros y de los paredones
las placas los avisos a manera de loros gritones
me gusta la gracia de esta calle industrial
situada en París entre la calle Aumont-Thiéville y la avenida des Ternes

Ahí está la calle joven y eres apenas un niño
tu madre sólo te viste de azul y de blanco
eres muy devoto y con el más antiguo de tus compañeros René Dalize
nada les gusta más que las pompas de la Iglesia
son las nueve la luz de gas es tenue muy azul salen del dormitorio a escondidas
rezan toda la noche en la capilla del colegio
mientras que eterna y adorable profundidad amatista
gira por siempre la gloria ardiente de Cristo
es el lirio hermoso que todos cultivamos
es la antorcha pelirroja que no apaga el viento
es el hijo pálido y bermejo de la madre dolorosa
es el árbol frondoso de todos los rezos
es la doble horca del honor y de la eternidad
es la estrella de seis picos
es Dios que muere el viernes y resucita el domingo
es Cristo que sube al cielo mejor que los aviadores
detenta el récord mundial de la altura 

Pupila Cristo del ojo
vigésima pupila de los siglos él sabe cómo hacerlo
y vuelto pájaro este siglo como Jesús sube en el aire
los diablos en los abismos levantan la cabeza para verlo
dicen que imita a Simón Mago en Judea
gritan si sabe volar llámenlo volado
los ángeles revolotean alrededor del lindo volatinero
Ícaro Enoch Elías Apolonio de Tiana
flotan alrededor del primer aeroplano
a veces se apartan para dejar pasar a los que lleva la Santa Eucaristía
esos sacerdotes que suben eternamente levantando la hostia
al fin sin cerrar sus alas el avión aterriza
y el cielo se llena de un millón de golondrinas
a todo vuelo vienen halcones búhos cuervos
llegan de África ibis marabúes flamencos
el ave Roc cantada por narradores y poetas
planea llevando en sus garras el cráneo de Adán la primera cabeza
el águila se lanza dando un grito
y de América viene un colibrí chiquito
de China vinieron los pihis ligeros y largos
que sólo tienen un ala y vuelan apareados
y aquí está la paloma espíritu inmaculado
que escoltan el ave lira y el pavo ocelado
el fénix esa hoguera que se engendra a sí misma
por un instante vela todo con su ardiente ceniza
las sirenas dejaron los estrechos peligrosos
y llegan cantando las tres algo hermoso
y todos fénix águila y pihis de China
con la máquina que vuela fraternizan 

Ahora caminas por París muy solo entre la masa
rebaños de autobuses mugiendo cerca pasan
la angustia del amor te aprieta la garganta
como si nunca más fueran a amarte
si vivieras en los tiempos antiguos entrarías en un monasterio
se avergüenzan cuando se sorprenden rezando
te burlas de ti y como el fuego del Infierno tu risa chisporrotea
las chispas de tu risa doran el fondo de tu vida
es un cuadro colgado en un museo sombrío
y a veces vas a mirarlo de cerca

Hoy caminas por París las mujeres están ensangrentadas
era y quisiera no acordarme era la decadencia de la belleza
Rodeada de llamas fervientes Notre-Dame me miró en Chartres
la sangre del Sacré-Coeur de ustedes me inundó en Montmartre
estoy enfermo de oír las palabras bienaventuradas
el amor del que sufro es una enfermedad silenciada
y la imagen que te posee te hace sobrevivir en el insomnio y en la angustia
está siempre cerca tuyo esa imagen que pasa 

Ahora estás a la orilla del Mediterráneo
bajo los limoneros que florecen todo el año
con tus amigos paseas en barco
uno es nizardo hay un mentoniano y dos turbiascos
miramos los pulpos de las profundidades con horror
y entre las algas nadan peces imágenes del Salvador 

Estás en el jardín de una posada en las afueras de Praga
te sientes feliz hay una rosa sobre la mesa
y observas en vez de escribir tu cuento en prosa
la cetonia que duerme en el centro de la rosa

Despavorido te ves dibujado en las ágatas de Saint-Vit
estabas triste a morir el día que te viste ahí
pareces Lázaro trastornado por la luz
las agujas del reloj del barrio judío giran al revés
y tú también retrocedes en tu vida lentamente
subiendo al Hradchin y de noche escuchando
cantar canciones checas en las borracherías

Aquí estás en Marsella entre sandías 

Aquí estás en Coblenza en el hotel del Gigante

Aquí estás en Roma sentado bajo un níspero

Aquí estás en Ámsterdam con una chica que te parece linda y que es fea
debe casarse con un estudiante de Leiden
se alquilan cuartos en latín Cubicula locanda
me acuerdo pasé tres días ahí y tres en Gouda

Estás en París ante el juez de instrucción
como a un criminal te encierran en la prisión 

Hiciste viajes dolorosos y gozosos
antes de darte cuenta de la mentira y de la edad
sufriste de amor a los veinte y a los treinta años
viví como un loco y perdí mi tiempo
ya no te atreves a mirarte las manos y a cada rato yo quisiera sollozar
por ti por la que amo por todo lo que te horrorizó

Miras con ojos llenos de lágrimas a esos pobres emigrantes
creen en Dios rezan las mujeres amamantan a los hijos
llenan con su olor el hall de la estación Saint-Lazare
tienen fe en su estrella como los reyes magos
esperan ganar plata en Argentina
y volver a su país después de haber hecho fortuna
una familia lleva un edredón rojo como ustedes llevan su corazón
ese edredón y nuestros sueños son igual de irreales
algunos de esos emigrantes se quedan aquí y se alojan
en las calles des Rosiers o des Écouffes en pocilgas
suelo verlos de tarde salen a tomar aire
se mueven raramente como piezas de ajedrez
hay sobre todo judíos sus mujeres usan pelucas
y se quedan sentadas exangües en el fondo de los negocios

Estás de pie ante el estaño de un bar crapuloso
tomas por diez centavos un café entre desgraciados

Estás de noche en un gran restaurante

Esas mujeres no son malas tienen preocupaciones no obstante
todas hasta la más fea hizo sufrir a su amante

Ella es hija de un sargento de policía de Jersey

Yo no había visto sus manos que son duras y se tuercen

Siento una inmensa piedad por las costuras de su vientre 

Ahora humillo a una pobre muchacha de risa horrible mi boca 

Estás solo la mañana va a llegar
los lecheros hacen tintinear sus jarros en las calles
la noche se aleja como una mestiza hermosa
es Ferdine la falsa o Léa la mimosa 

Y bebes ese alcohol ardiente como tu vida
tu vida que bebes como un aguardiente

Caminas hacia Auteuil quieres ir a tu casa a pie
dormir entre tus fetiches de Oceanía y de Guinea
son Cristos de otra creencia y con otras figuras
son los Cristos inferiores de esperanzas oscuras 

Adiós Adiós 

Sol cuello cortado

(Traducción de Mariano Fiszman)

"Retrato de Guillaume Apollinaire"; Pablo Picasso; 1913.


martes, 23 de junio de 2020

"Adiós" - Arthur Rimbaud

¡El otoño ya! — Pero por qué añorar un sol eterno, si estamos empeñados en el descubrimiento de la claridad divina — lejos de las gentes que mueren a lo largo de las estaciones.
El otoño. Nuestra barca erguida en las brumas inmóviles vira hacia el puerto de la miseria, la ciudad enorme bajo el cielo manchado de fuego y de lodo. ¡Ah!, ¡los harapos podridos, el pan mojado por la lluvia, la embriaguez, los mil amores que me crucificaron! ¡Jamás terminará por tanto esta vampiro reina de millones de almas y de cuerpos muertos y que serán juzgados! Vuelvo a mirar mi piel roída por la suciedad y la peste, los cabellos y las axilas llenos de gusanos y gusanos más grandes todavía en el corazón, disperso entre los desconocidos sin edad, sin sentimiento... Hubiera podido morirme de eso... ¡Horrorosa evocación! Execro la miseria.
¡Y temo el invierno porque es la estación del confort!
— A veces veo en el cielo playas sin fin, cubiertas de blancas naciones jubilosas. Un gran navío de oro, por encima de mí, agita sus banderas multicolores bajo las brisas de la mañana. Yo creé todas las fiestas, todos los triunfos todos los dramas. Traté de inventar flores nuevas, nuevos astros, nuevas carnes, nuevos idiomas. Creí poder adquirir poderes sobrenaturales. ¡Y bien!, ¡debo enterrar mi imaginación y mis recuerdos! ¡Una hermosa gloria de artista y de narrador apasionado!
¡Yo!, ¡yo que me llamé mago o ángel, dispensado de toda moral, soy devuelto a la tierra, con un deber que buscar y la realidad rugosa por abarcar! ¡Campesino!
¿Me engaño? ¿La caridad será para mí hermana de la muerte?
En fin, pediré perdón por haberme sustentado de mentiras. Y sigamos.
¡Pero ni una mano amiga! ¿Y dónde encontrar ayuda?
——————
Sí, la hora nueva es por lo menos muy severa.
Porque puedo decir que la victoria me ha sido dada: el rechinar de dientes, los silbidos de fuego, los suspiros pestilentes se moderan. Todos los recuerdos inmundos se borran. Mis últimas añoranzas se esfuman —celos de los mendigos, de los bandoleros, los amigos de la muerte, los retrasados de toda laya—. Condenados, ¡si yo me vengase!
Es necesario ser absolutamente moderno.
Nada de cánticos: mantener el terreno ganado. ¡Dura noche! La sangre seca humea sobre mi rostro, ¡y detrás de mí sólo tengo este horrible arbolito!... El combate espiritual es tan brutal como la batalla de los hombres, pero la visión de la justicia es únicamente el placer de Dios.
Mientras tanto, es la víspera. Recibamos todos los influjos de vigor y de real ternura. Y en la aurora, armados de una ardiente paciencia, entraremos en las espléndidas ciudades.
¡Qué hablaba yo de mano amiga! Una buena ventaja es poder reírse de los viejos amores engañosos, y cubrir de vergüenza esas parejas mentirosas —vi el infierno de las mujeres allá—; y me será posible poseer la verdad en un alma y un cuerpo.

(Une saison en enfer, 1873.)
Traducción de Raúl Gustavo Aguirre


(Recita: Julien Le Gargasson)

viernes, 27 de julio de 2018

Territorio


La forma de los mapas
barajan los elementos,
absolutos, ni un lugar ni otro,
aquí y mañana,
nunca de noche ni aislado,
no la salvación que esperamos.
El centro de atención en cada barrio del mundo
es la risa del siguiente;
la debilidad de seguir de largo,
la franqueza magnética de la deuda.

(2006)



domingo, 22 de julio de 2018

Mi genio amor

fabuloso alfabeto flamea
conflicto alveolar, lírico
por todo obvio olvido
renace, ruge y remonta
escape del escape
nublado en mente
ciencia cierta, ciega ciudad
incluye distancia incipiente
al atravesar anula aparte.

lunes, 9 de julio de 2018

Utopía

Susurra dios y grita el diablo
todo al mismo tiempo,
cierra la cuenta y cae el dado
se abre la salida y se cierra,
la basura reinante,
la cruzada entresienes
con frecuencia tiene pausa
si satisface, la cura no importa
si produce, resiste.
Comienza a valer la pena
sin muro para calmar los ánimos
el vendaval de la noche, el deslumbrante día
pupila de altamar, cuadrúpeda y concreta,
murmullo a voces, carrera en círculos,
balance en el filo
respuesta en vano,
tiembla, huye y vuelve
fulminante a tierra
pregunto por qué
dice vuelva mañana
si certero, acierto
la marca en el ojo, en la piel
en el calendario, en las horas
pero nunca alcanza el volumen
el camino, la distancia, los pasos
tampoco la altura del cielo,
el peso de la tierra, el sabor del aliento.



jueves, 21 de junio de 2018

"Fuegos" (fragmentos) - Marguerite Yourcenar (1974)

Espero que este libro no sea leído jamás.
*
Existe entre nosotros algo mejor que un amor: una complicidad.
 *
Cuando estás ausente, tu figura se dilata hasta el punto de llenar el universo. Pasas al estado fluido, que es el de los fantasmas. Cuando estás presente, tu figura se condensa; alcanzas las concentraciones de los metales más pesados, del iridio, del mercurio. Muero de ese peso, cuando me cae en el corazón.
*
Soledad. . .yo no creo como ellos creen, no vivo como ellos viven, no amo como ellos aman...moriré como ellos mueren.
*
El alcohol desembriaga. Después de beber unos sorbitos de coñac, ya no pienso en ti.
*
Nos acordamos de nuestros sueños, pero no recordamos nuestro dormir. Tan sólo dos veces penetré en esos fondos, surcados por las corrientes, en donde nuestros sueños no son más que restos de un naufragio de realidades sumergidas. El otro día, borracha de felicidad como uno se emborracha de aire al final de una larga carrera, me eché en la cama a la manera del nadador que se lanza de espaldas, con los brazos en cruz: caí en un mar azul. Adosada al abismo como una nadadora que hace el muerto, sostenida por la bolsa de oxígeno de mis pulmones llenos de aire, emergí de aquel mar griego como una isla recién nacida. Esta noche, borracha de dolor, me dejo caer en la cama con los gestos de una ahogada que se abandona: cedo al sueño como a la asfixia. Las corrientes de recuerdos persisten a través del embrutecimiento nocturno, me arrastran hacia una especie de lago Asfaltita. No hay manera de hundirse en este agua saturada de sales, amarga como la secreción de los pájaros. Floto como la momia en su asfalto, con la aprensión de un despertar que será, todo lo más, un sobrevivir. El flujo y reflujo del sueño me hacen dar vueltas, a pesar mío, en esta playa de batista. A cada momento, mis rodillas tropiezan con tu recuerdo. El frío me despierta, como si me hubiera acostado con un muerto.
*
Podrías hundirte de un solo golpe en la nada, adonde van los muertos: yo me consolaría si me dejaras tus manos en herencia. Sólo tus manos subsistirían, separadas de ti, inexplicables como las de los dioses de mármol convertidos en polvo y cal de su propia tumba. Sobrevivirían a tus actos, a los miserables cuerpos que han acariciado. Entre las cosas y tú no harían ya de intermediarios: ellas mismas se transformarían en cosas. Inocentes de nuevo, pues tú ya no estarías para hacer de ellas tus cómplices, tristes como galgos sin dueño, desconcertadas como arcángeles a quienes ningún dios da ya órdenes, tus inútiles manos reposarían sobre las rodillas de las tinieblas. Tus manos abiertas, incapaces de dar o de recibir ninguna alegría, me habrían dejado caer como una muñeca rota. Beso, a la altura de la muñeca, esas manos indiferentes que tu voluntad no aparta ya de las mías; acaricio la arteria azul, la columna de sangre que, antaño, incesante como el chorro de una fuente, surgía del suelo de tu corazón. Con sollozos pequeños y satisfechos reposo la cabeza como una niña entre esas palmas llenas de estrellas, de cruces, de precipicios de lo que fue mi destino. No tengo miedo de los espectros. Sólo son terribles los vivos, porque poseen un cuerpo.
*
No hay amores estériles. Y es inútil tomar precauciones. Cuando te dejo llevo dentro de mí el dolor, como una especie de hijo horrible.
*
Se llega virgen a todos los acontecimientos de la vida. Tengo miedo de no saber cómo arreglármelas con mi dolor.
*
Un dios que quiere que yo viva te ha ordenado que dejes de amarme. No soporto bien la felicidad. Falta de costumbre. En tus brazos, lo único que yo podía hacer era morir.
*
Utilidad del amor. Los voluptuosos se las componen para realizar sin él la exploración del placer. No se sabe qué hacer con el deleite durante una serie de experiencias sobre la mezcla y combinación de los cuerpos. Después, se da uno cuenta de que aún quedan descubrimientos por hacer en tan oscuro hemisferio: Necesitábamos el amor para que nos enseñara el Dolor.
*
Ardiendo con más fuegos... Animal cansado, un látigo de llamas me azota con fuerza las espaldas. He hallado el verdadero sentido de las metáforas de los poetas. Me despierto cada noche envuelta en el incendio de mi propia sangre.
*
Nunca he conocido otra cosa que no fuera la adoración o el desenfreno... ¿Qué estoy diciendo? Nunca he conocido sino la adoración o la compasión.
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Los cristianos rezan ante la cruz y la besan. Les basta ese trozo de madera, aun cuando de él no cuelgue ningún Salvador. El respeto debido a los ajusticiados acaba por ennoblecer el inmundo aparato del suplicio: no basta con amar a las criaturas; hay que adorar asimismo su miseria, su envilecimiento, su desdicha.
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Se dice: loco de alegría. También podría decirse: cuerdo de dolor.
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Poseer es lo mismo que conocer: las Escrituras siempre tienen razón. El amor es brujo: sabe los secretos; es un zahorí: conoce los manantiales. La indiferencia es tuerta; el odio es ciego; ambas tropiezan una al lado de la otra y caen a la fosa del desprecio. La indiferencia ignora; el amor sabe; deletrea la carne. Hay que gozar de un ser para tener ocasión de contemplarlo desnudo. Ha sido preciso que yo te ame para llegar a comprender que la más mediocre o la peor de las personas humanas es digna de inspirar allá arriba el sacrificio de Dios.
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El amor es un castigo. Somos castigados por no haber podido quedarnos solos.
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Hay que amar mucho a una persona para arriesgarse a padecer. Tengo que amarte mucho para ser capaz de padecerte.
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Me es imposible no ver en mi amor una forma refinada del libertinaje, una estratagema para pasar el tiempo, para prescindir del Tiempo. El placer efectúa en pleno cielo un aterrizaje forzoso, envuelto en el ruido de motor loco de los últimos estremecimientos del corazón. La oración se eleva en vuelo planeado; el alma arrastra al cuerpo en la asunción del amor. Para que una asunción sea posible hace falta un Dios. Tú posees precisamente la belleza justa, la ceguera y las exigencias convenientes para ocupar el lugar de un Todopoderoso. He hecho de ti, a falta de algo mejor, la piedra angular de mi universo
Tus cabellos, tus manos, tu sonrisa recuerdan desde lejos a alguien que yo adoro. ¿Y a quién? A ti.
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Las dos de la madrugada. Las ratas roen en los cubos de basura los restos de un día muerto: la ciudad pertenece a los fantasmas, a los asesinos, a los sonámbulos. ¿Dónde estás tú, en qué cama, en qué sueño? Si tropezara contigo, pasarías sin verme, pues no somos percibidos por nuestros sueños. No tengo hambre: no consigo digerir mi vida esta noche. Estoy cansada: anduve toda la noche para escapar de tu recuerdo. No tengo sueño: ni siquiera siento apetito de la muerte. Sentada en un banco, embrutecida a pesar mío por la llegada de la mañana, dejo de recordar que trato de olvidarte. Cierro los ojos... Los ladrones sólo desean nuestras sortijas; los amantes, la carne; los predicadores, nuestras almas; los asesinos, la vida. Pueden quitarme la mía: los desafío a que cambien algo en ella. Echo hacia atrás la cabeza para sentir por encima de mí el murmullo de las hojas... Estoy en el bosque, en un campo... Es la hora en que el Tiempo se disfraza de barrendero y Dios tal vez de trapero. El, el avaro, el testarudo; él, que no consiente ver perderse una perla entre el montón de conchas de ostras a las puertas de las tabernas. Padre nuestro que estás en los cielos...¿Veré yo venir alguna vez a un hombre viejo, con un abrigo pardo, con los pies llenos de barro por haber atravesado Dios sabe qué río para reunirse conmigo? Se dejaría caer en el banco, apretando en su puño cerrado un valioso regalo que bastaría para cambiarlo todo. Separaría los dedos lentamente, uno tras otro, con prudencia, pues el regalo podría echarse a volar... ¿Qué llevaría en su mano? ¿Un pájaro, una semilla, un cuchillo, una llave para abrir la lata de conserva del corazón?
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¿Ingenio? ¿En el dolor? Puede ser, pues hay sal en las lágrimas...
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¿Miedo de nada? Tengo miedo de ti.
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Dejar de ser amada es convertirse en invisible. Tú ya no te das cuenta de que poseo un cuerpo.
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Entre la muerte y nosotros no hay, en ocasiones, sino la densidad de un único ser. Una vez desaparecido ese ser, ya no queda más que la muerte.
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¡Qué insípido hubiera sido ser feliz!
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No me mataré. Se olvidan tan pronto de los muertos...
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No puede construirse una felicidad sino sobre unos cimientos de desesperación. Creo que voy a poder ponerme a construir.
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Que no se acuse a nadie de mi vida.
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No se trata de un suicidio. Sólo se trata de batir un record.