Eduardo
me dijo una vez
que
el primer borrador es el auténtico
que
corregir el arrebato es traicionarse
que
la voz no falla si es honesta;
pero
–le dije- la honestidad no concilia con la literatura
como
el musgo es incompatible con el remo,
Para
decir honesto, digo cable pelado al borde de una piscina:
Este
libro miente como todos
(el
primero sobre todos los que vinieron después)
No
miento como digo la verdad;
oriente
habita occidente
cabalga
la múltiple placenta madre de todas las madres:
perversa,
oscura, brillante en su ternura,
moderna,
destella lujo de supermercado a noventa y nueve con noventa y nueve
hermosa,
troglodita, esencial desquicia puertas
cuerpo
unánime, relato inquieto sin forma y enlazado en todas y cada una de
las formas del power trip de acero, imposible empuñar por las
buenas,
siempre
termina en caída y esencial púbico angelical
salpimentada
en etapas de uranio y plomo durante veinticuatro horas o diez minutos
siempre es lo mismo:
nunca
fue una salida.