miércoles, 19 de febrero de 2025

Canto Ajeno - XXI

Cuando el difunto vuelve a la tierra

-donde siempre se vuelve-

la piel que era navaja estalla en una ceremonia verde

el pelo y las uñas siguen creciendo

las mujeres se llevan maquillaje y peinado

los hombres también,

nadie me dijo si los tienden con los zapatos puestos.

El gusano pelea el trofeo a las ratas

los huesos anidan a través de los años,

la carne se diluye primero

una masa uniforme al principio,

filtra a través de la madera después

como un rio quieto llovizna el suelo

adormece apenas la sed eterna del polvo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario