lunes, 17 de junio de 2019

Manual de acción ante la página en blanco (dos)

Acerca el fuego a la roca
acerca el fuego al papel
quema la roca mi fuego
arde de fuego el papel.

Aprieta la mano la llama
el puño quemado también
enciende la chispa el cigarro
ceniza se vuelve después.

La palma arde en la llama
fuego, solo fuego al arder
se consume sin llama el guijarro
la hoja y la tinta a la vez.

El ritmo en el radio me empuja
silencio en la calle tal vez
el dedo prisión en el oro
labrado por fuego también.

Golpe tras golpe la forma
calza más de un dedo a la vez
se pone se saca se pone
cambia de dueño el infiel.

Quita de mi ese guijarro
borra esa tiza ese pelo de gato
apaga el trazo la tinta tachada
escupe la tinta el tintero al revés.

De madera esa pizarra, sabés,
la tabla que enfiesta en la cifra 
no miente coteja el exacto
perfecto ese trazo, entendés.

En forma de tres viene el santo
en tres se volvió a perder
la punta en madera de cedro
la tumba del santo también.

Afila la punta de lata
de lata la punta al revés
desgasto la punta, el zapato
con lupa la busco también.

Agranda la vista la lupa
el cristal es de vidrio también
cambia el detalle la punta la llama
enciende la vista ya ves.

Ves que viene otra vez el sujeto
dale ritmo a la lupa otra vez
refleja el ojo el vidrio de nuevo
me estoy viendo en la mesa también.

Grita el gato, no ve en el espejo
canta la radio la voz de papel
miente el fuego de pronto en la mesa
canta Carloncho en mudo en papel.


domingo, 16 de junio de 2019

Manual de acción ante la página en blanco (uno)

Página en blanco
blanco blanco blanco
no hay por qué llenarla
no hay propósito
ni hierba que se mueva con el viento
o voces gritando el próximo paso
o frontalazo contra la pared
peldaño sin próximo peldaño
patada sin pelota
roca embiste los colmillos
(aguardaban pan y vino tinto
la cremosa partitura del tacto
martilla césar pétreo inerte
verde iluso presuntaba seda,
se topó áspera con arremetida mineral).
Mano apretada trastoca la rigidez
se abre, magia ínfima,
suelta un papel arrugado
(la misma forma irregular
distinto el cuerpo esponjoso).
Intercambio veloz,
apenas registrado por el ojo,
círculo de la ciudad ennegrecida
cataloga de a poco en cada parpadeo.
Mutación neutra,
en efecto, 
es lo mismo.  

martes, 28 de mayo de 2019

Lengua

Respira, además.
Ida y vuelta de la hoja, revés del lado curvo,
pintura sin color, solo volumen,
recurso limitado y multiplicable por cien,
solo hace falta el aire.
Respirando,
del agua al viento
y de vuelta.
Hablá de una vez,
decí algo, mové el músculo húmedo,
negá el parentesco vegetal
dala vuelta, revolvé el nudo de piel,
reventá el silencio contra los dientes,
ingresá al panteón de los conversadores
sin suelo, ni maceta, ni vueltas hacia el sol,
devastá sin freno la nada inapresable de las rocas
volá de nuevo a la estratósfera embotellada de la palabra pronunciada por enésima vez.
Amontoná decibeles encubiertos,
transformá proteína en movimiento,
masticá la voz,
degustá el efecto.
Saboreá como la primera vez que mordiste sandía
no te limpies la comisura, comé como demente
volcando baba sin esconder la bilis
ni el suave ardor de la dulzura.
¿Te miraste en el espejo mientras hablabas?
¿Oíste tu propia voz leyendo tu propio poema?
¿Lo oíste leído por alguien más?
Vení, pero envuelta en llamas,
enroscada, balbuceante, trastocada
encontrando a cada grito el voltaje que no corre por los cables,
hay uno que se pudre en las antenas.
Volcá el vaso.
Rompé el vidrio antes que suenen las alarmas.
Cierto fuego arde mejor bajo el agua.



lunes, 27 de mayo de 2019

Un kilo de plomo en mis manos

Un kilo de plomo en mis manos es un arco cruzando el aire.
Mínimo peso en la izquierda, 
el aire atrapado en mis dedos huecos también empuja.
Hombro tensado contraparte puente enfrentado al vacío.
Pie que no tambalea soporta el empuje, 
resistencia noble a la trampa posterior.
Quieto también me muevo.
El ojo es otro músculo, 
la luz mueve mi pupila igual al plomo que mueve mi torso.
Ex pulso, refracto, abandono lo que no me pertenece.
Repito el proceso, aplico la misma fuerza, 
el proyectil no varía, cae cada vez en un sitio distinto.
¿Bastaría con variar con una pelota de goma o cemento?
Mi pulso se alivia cada vez, es lo único que se repite.
Lanzado, arrojado, desechado. 
Jamás al olvido.
Retirada la toma, medida la distancia, imito el recorrido del balón y ruedo hacia él, lo tomo en las manos, camino al punto, recomienzo.

domingo, 26 de mayo de 2019

Siete quince

1 – 7.15; antes 7.14; antes 7.13; 7.12; 7.11; 7.10. No, no, y recontra no. Hoy no me levanto de la cama. Cara contra la pared otra vez, la soga a punto de cortarse bajo el peso del minuto cada vez más pesado.

2 - Se ve mi rostro, se verá cuando salga a la calle, la veré frente al espejo; esconderé al espejo de mí.

3 – El tiempo corre también a través de mis caderas, cada pliegue de mi carne que se cae es además moneda que se cuenta, cliente que golpea, habitación que se debe, agua que chorrea entre mis piernas.

4 - Sudor de mí, sudor de los demás, palma tibia y palabra amable. El colchón que se hunde junto a mi peso, él prometió que volvería.

5 – Músculo tenso, flojo, tenso de nuevo; mueve motor del cuerpo; suspende el descanso, el único al que pienso volver.

6- Maravilla corporal, el desfile cotidiano, el timbre que no para de sonar, el rumor que no deja de correr.

7 – Liviano el suelo bajo el pie. Apenas cede el arco sobre el peso pegajoso del mundo.

8- Aspiro a descubrir adónde.

9 – Abandono completo, otra vez caeré. Solo ochenta revolcadas más en una cama que no es la mía, atracón de boca, saturada la pelvis, lamidos los pechos y los brazos, salida que se aleja a cada paso.

10 - Nuevo adiós, el abrazo que no se repite, pero los brazos que lo formaron continúan el rodeo incompleto y nadan en el aire amarillo cerrado.

domingo, 13 de enero de 2019

Nueve

Reafirmo,
incrustado como anida en la memoria
que los atributos de los dioses rehúyen los altares
y prefieren el litoral barroso de los ríos,
y ansían el refugio de las grietas de los siglos,
renovadas
según las froten los soles del día o de la noche;
no reniegan de la tierra negra que me rodea
ni de los cambios de forma permanentes.
Las encinas frenan el paso a los ciclones,
alzan una fortaleza de madera y hojamenta viva,
pero la tormenta no abandona su impronta de tormenta
y los peces no saben que habitan el agua.
Oigo al viento arquear los muros de hormigón y bronce,
nadie previó esa racha de viento legendario
nadie previó el viento,
estoy en una tumba dentro de otra tumba,
cuando desmorone la sepultura me abatirá un nuevo encierro
sin paredes.



miércoles, 21 de noviembre de 2018

"El lenguado" - José Watanabe (1994)

Soy
lo gris contra lo gris. Mi vida
depende de copiar incansablemente
el color de la arena,
pero ese truco sutil
que me permite comer y burlar enemigos
me ha deformado. He perdido la simetría
de los animales bellos, mis ojos
y mis narices
han virado hacia un mismo lado del rostro. Soy
un pequeño monstruo invisible
tendido siempre sobre el lecho del mar.
Las breves anchovetas que pasan a mi lado
creen que las devora
una agitación de arena
y los grandes depredadores me rozan sin percibir
mi miedo. El miedo circulará siempre en mi cuerpo
como otra sangre. Mi cuerpo no es mucho. Soy
una palada de órganos enterrados en la arena
y los bordes imperceptibles de mi carne
no están muy lejos.
A veces sueño que me expando
y ondulo como una llanura, sereno y sin miedo, y más grande
que los más grandes. Yo soy entonces
toda la arena, todo el vasto fondo marino.




lunes, 19 de noviembre de 2018

Testimonio

Un tiempo. Un lugar.
Un sopor, una cicatriz.
Varias disputas, el consistente elogio.
Alguna inatacable deflagración.

Cien astutos emblemas.
Cualquier bestial intensidad.
Los inexactos contornos
de fragancia injusta.

Más de dos deserciones
y breves transgresiones a la regla.
Eterna bifurcación
insólitos carriles paralelos
pero sólo
paralelos.

lunes, 22 de octubre de 2018

¿Alguien puede oírme?


¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?
¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme? ¿Alguien puede oírme?


domingo, 21 de octubre de 2018

Rastros


No tuvimos que dejar el edificio
para que la tormenta
nos sumergiera los huesos.

Río tras río tras río
navegaron todos los viernes,
y se fueron a pique en ceniza de la tierra,
memoria de tu furia, triste cara.

A través del espejo no te oigo
pero sí veo los gritos
asomando de a ratos,
desde dentro de la sombra,
de la semilla, de la herida, de la tinta.

Entonces busco refugio, busco simpleza,
al agua como al aire,
razones y excusas:
no necesita el viento a la vela
ni el crimen al castigo
ya se dijo y lo seguirán diciendo
hasta que parezca verdad la historia
de una playa sin orillas;
igual sabemos que no importa
si conocemos el camino,
el infierno nos espera paciente.


lunes, 15 de octubre de 2018

"Trópico de Cáncer" - Henry Miller (1934)

El olor que despide la mantequilla rancia al freír no es apetitoso precisamente, sobre todo cuando se cocina en una habitación en que no hay la menor forma de ventilación. Tan pronto como abro la puerta, me siento enfermo. Pero Eugene, en cuanto me oye llegar, suele abrir los postigos y retirar la sábana que está colgada como una red de pescar para que no entre el sol. ¡Pobre Eugene! Mira por la habitación los cuatro trastos que componen su mobiliario, las sábanas sucias y la palangana de lavar la ropa todavía con agua sucia, y dice: «¡Soy un esclavo!» Todos los días lo dice, no una, sino una docena de veces. Y después coge su guitarra de la pared y se pone a cantar.
Pero volviendo al olor de mantequilla rancia. También provoca sus buenas asociaciones. Cuando pienso en esa mantequilla rancia, me veo de pie en un pequeño patio antiguo, muy hediondo y lúgubre. Por las rendijas de los postigos extrañas figuras me espían: viejas con chales, enanos, proxenetas con cara de rata, judíos encorvados, midinettes, idiotas barbudos. Salen al patio tambaleándose para sacar agua o para limpiar los orinales. Un día Eugene me pidió que le vaciara el orinal. Lo llevé hasta el rincón del patio. Había un agujero en el suelo y papeles sucios tirados alrededor del agujero. Aquel pozo pequeño estaba glutinoso de excrementos, que en inglés se llaman mierda. Vacié el orinal y se oyó un chapoteo y un gorgoteo inmundos seguidos de otro chapoteo inesperado. Cuando volví, la sopa estaba servida. Durante toda la comida, estuve pensando en mi cepillo de dientes: ya está un poco viejo y las cerdas se me quedan entre los dientes.

lunes, 8 de octubre de 2018

Deal breaker


Detiene la curva
zumbido de ave en brecha ancha
trayecto de derrumbe
trazado en quedarse o irse.
Mesas compartidas dos
penumbra común también;
hacía falta quedarse
entender quien permanece reina,
no cuenta si después lo sabe uno y no dos.
Válvula, ¿qué te ha costado?
Triunfos podían ser dos
pero con calavera que goza.
Fácil llegar, fácil llegar,
difícil quedarse en dos lugares tres
o en cuatro simultáneos.
Fruta roja ¿qué te costaba?
Cerró puerta como vivo ejemplo
y clausurado no se repite.
Morder la copa:
solo para quien consigue su puesto en platea
a fuerza de llegar temprano.
"Viniste", ha dicho.
"Sí, vine", he respondido,
"por ningún motivo más que las palabras."
"Mucha palabra".