viernes, 23 de agosto de 2019

César Vallejo - cinco textos de "Poemas humanos" (1931 - 1937)

ALTURA Y PELOS

¿Quién no tiene su vestido azul?
¿Quién no almuerza y no toma el tranvía,
con su cigarrillo contratado y su dolor de bolsillo?
¡Yo que tan sólo he nacido!
¡Yo que tan sólo he nacido!

¿Quién no escribe una carta?
¿Quién no habla de un asunto muy importante,
muriendo de costumbre y llorando de oído?
¡Yo que solamente he nacido!
¡Yo que solamente he nacido!

¿Quién no se llama Carlos o cualquier otra cosa?
¿Quién al gato no dice gato gato?
¡Ay, yo que sólo he nacido solamente!
¡Ay!, ¡yo que sólo he nacido solamente!

YUNTAS

Completamente. Además, ¡vida!
Completamente. Además, ¡muerte!

Completamente. Además, ¡todo!
Completamente. Además, ¡nada!

Completamente. Además, ¡mundo!
Completamente. Además, ¡polvo!

Completamente. Además, ¡Dios!
Completamente. Además, ¡nadie!

Completamente. Además, ¡nunca!
Completamente. Además, ¡siempre!

Completamente. Además, ¡oro!
Completamente. Además, ¡humo!

Completamente. Además, ¡lágrimas!
Completamente. Además, ¡risas!...

¡Completamente!

TERREMOTO

¿Hablando de la leña, callo el fuego?
¿Barriendo el suelo, olvido el fósil?
Razonando,
¿mi trenza, mi corona de carne?
(¡Contesta, amado Hermeregildo, el brusco;
pregunta, Luis, el lento!)

¡Encima, abajo, con tamaña altura!
¡Madera, tras el reino de las fibras!
¡Isabel, con horizonte de entrada!
¡Lejos, al lado, astutos Atanacios!

¡Todo, la parte!
Unto a ciegas en luz mis calcetines,
en riesgo, la gran paz de este peligro,
y mis cometas, en la miel pensada,
el cuerpo, en miel llorada.

¡Pregunta, Luis; responde, Hermenegildo!
¡Abajo, arriba, al lado, lejos!

¡Isabel, fuego, diplomas de los muertos!
¡Horizonte, Atanacio, parte, todo!
¡Miel de miel, llanto de frente!
¡Reino de la madera,
corte oblicuo a la línea del camello,
fibra de mi corona de carne!


Hasta el día en que vuelva de esta piedra…

Hasta el día en que vuelva, de esta piedra
nacerá mi talón definitivo,
con su juego de crímenes, su yedra,
su obstinación dramática, su olivo.

Hasta el día en que vuelva, prosiguiendo,
con franca rectitud de cojo amargo,
de pozo en pozo, mi periplo, entiendo
que el hombre ha de ser bueno, sin embargo.

Hasta el día en que vuelva y hasta que ande
el animal que soy, entre sus jueces,
nuestro bravo meñique será grande,
digno, infinito dedo entre los dedos.

Los mineros salieron de la mina

Los mineros salieron de la mina
remontando sus ruinas venideras,
fajaron su salud con estampidos
y, elaborando su función mental
cerraron con sus voces
el socavón, en forma de síntoma profundo.

¡Era de ver sus polvos corrosivos!
¡Era de oír sus óxidos de altura!
Cuñas de boca, yunques de boca, aparatos de boca (¡Es formidable!)

El orden de sus túmulos,
sus inducciones plásticas, sus respuestas corales,
agolpáronse al pie de ígneos percances
y airente amarillura conocieron los trístidos y tristes,
imbuidos
del metal que se acaba, del metaloide pálido y pequeño.

Craneados de labor,
y calzados de cuero de vizcacha,
calzados de senderos infinitos,
y los ojos de físico llorar,
creadores de la profundidad,
saben, a cielo intermitente de escalera,
bajar mirando para arriba,
saben subir mirando para abajo.

¡Loor al antiguo juego de su naturaleza,
a sus insomnes órganos, a su saliva rústica!
¡Temple, filo y punta, a sus pestañas!
¡Crezcan la yerba, el liquen y la rana en sus adverbios!
¡Felpa de hierro a sus nupciales sábanas!
¡Mujeres hasta abajo, sus mujeres!
¡Mucha felicidad para los suyos!
¡Son algo portentoso, los mineros
remontando sus ruinas venideras,
elaborando su función mental
y abriendo con sus voces
el socavón, en forma de síntoma profundo!
¡Loor a su naturaleza amarillenta,
a su linterna mágica,
a sus cubos y rombos, a sus percances plásticos,
a sus ojazos de seis nervios ópticos
y a sus hijos que juegan en la iglesia
y a sus tácitos padres infantiles!
¡Salud, oh creadores de la profundidad…! (Es formidable.)

jueves, 22 de agosto de 2019

"A un poeta futuro" - Luis Cernuda (1944)

No conozco a los hombres. Años llevo
de buscarles y huirles sin remedio.
¿No les comprendo? ¿O acaso les comprendo
demasiado? Antes que en estas formas
evidentes, de brusca carne y hueso,
súbitamente rotas por un resorte débil
si alguien apasionado les allega,
muertos en la leyenda les comprendo
mejor. Y regreso de ellos a los vivos,
fortalecido amigo solitario,
como quien va del manantial latente
al río que sin pulso desemboca.

No comprendo a los ríos. Con prisa errante pasan
desde la fuente al mar, en ocio atareado.
Llenos de su importancia, bien fabril o agrícola;
la fuente, que es promesa, el mar sólo la cumple,
el multiforme mar, incierto y sempiterno.
Como en fuente lejana, en el futuro
duermen las formas posibles de la vida
en un sueño sin sueños, nulas e inconscientes,
prontas a reflejar la idea de los dioses.
Y entre los seres que serán un día
sueñas tu sueño, mi imposible amigo.

No comprendo a los hombres. Mas algo en mí responde
que te comprendería, lo mismo que comprendo
los animales, las hojas y las piedras,
compañeros de siempre silenciosos y fieles.
Todo es cuestión de tiempo en esta vida,
un tiempo cuyo ritmo no se acuerda,
por largo y vasto, al otro pobre ritmo
de nuestro tiempo humano corto y débil.
Si el tiempo de los hombres y el tiempo de los dioses
fuera uno, esta nota que en mí inaugura el ritmo,
unida con la tuya se acordaría en cadencia,
no callando sin eco entre el mudo auditorio.

Mas no me cuido de ser desconocido
en medio de estos cuerpos casi contemporáneos,
vivos de modo diferente al de mi cuerpo
de tierra loca que pugna por ser ala
y alcanzar aquel muro del espacio
separando mis años de los tuyos futuros.
Sólo quiero mi brazo sobre otro brazo amigo,
que otros ojos compartan lo que miran los míos.
aunque tú no sabrás con cuánto amor hoy busco
por ese abismo blanco del tiempo venidero
la sombra de tu alma, para aprender de ella
a ordenar mi pasión según nueva medida.

Ahora, cuando me catalogan ya los hombres
bajo sus clasificaciones y sus fechas,
disgusto a unos por frío y a los otros por raro,
y en mi temblor humano hallan reminiscencias
muertas. Nunca han de comprender que si mi lengua
el mundo cantó un día, fue amor quien la inspiraba.
Yo no podré decirte cuánto llevo luchando
para que mi palabra no se muera
silenciosa conmigo, y vaya como un eco
a ti, como tormenta que ha pasado
y un son vago recuerda por el aire tranquilo.

Tú no conocerás cómo domo mi miedo
para hacer de mi voz mi valentía,
dando al olvido inútiles desastres
que pululan en torno y pisotean
nuestra vida con estúpido gozo,
la vida que serás y que yo casi he sido.
Porque presiento en este alejamiento humano
cuan míos habrán de ser los hombres venideros,
cómo esta soledad será poblada un día.
Aunque sin mí, de camaradas puros a tu imagen.
Si renuncio a la vida es para hallarla luego
conforme a mi deseo, en tu memoria.

Cuando en hora tardía, aún leyendo
bajo la lámpara luego me interrumpo
para escuchar la lluvia, pesada tal borracho
que orina en la tiniebla helada de la calle,
algo débil en mí susurra entonces:
los elementos libres que aprisiona mi cuerpo
¿fueron sobre la tierra convocados
por esto sólo? ¿Hay más? Y si lo hay ¿adonde
hallarlo? No conozco otro mundo si no es éste,
y sin ti es triste a veces. Ámame con nostalgia,
como a una sombra, como yo he amado
la verdad del poeta bajo nombres ya idos.

Cuando en días venideros, libre el hombre
del mundo primitivo a que hemos vuelto
de tiniebla y de horror, lleve el destino
tu mano hacia el volumen donde yazcan
olvidados mis versos, y lo abras,
yo sé que sentirás mi voz llegarte,
no de la letra vieja, mas del fondo
vivo en tu entraña, con un afán sin nombre
que tú dominarás. Escúchame y comprende.
En sus limbos mi alma quizá recuerde algo,
y entonces en ti mismo mis sueños y deseos
tendrán razón al fin, y habré vivido.




miércoles, 21 de agosto de 2019

"Non serviam"; "Arte poética"; "Paisaje" - Vicente Huidobro

NON SERVIAM
(Leído por primera vez en el Ateneo de Santiago, 1914).

 Y he aquí que una buena mañana, después de una noche de preciosos sueños y delicadas pesadillas, el poeta se levanta y grita a la madre Natura: Non serviam.
 Con toda la fuerza de sus pulmones, un eco traductor y optimista repite en las lejanías:«No te serviré».
 La madre Natura iba ya a fulminar al joven poeta rebelde, cuando éste, quitándose el sombrero y haciendo un gracioso gesto, exclamó: «Eres una viejecita encantadora».
 Ese non serviam quedó grabado en una mañana de la historia del mundo. No era un grito caprichoso, no era un acto de rebeldía superficial. Era el resultado de toda una evolución, la suma de múltiples experiencias.
 El poeta, en plena conciencia de su pasado y de su futuro, lanzaba al mundo la declaración de su independencia frente a la Naturaleza.
 Ya no quiere servirla más en calidad de esclavo.
 El poeta dice a sus hermanos: «Hasta ahora no hemos hecho otra cosa que imitar al mundo en sus aspectos, no hemos creado nada. ¿Qué ha salido de nosotros que no estuviera antes parado ante nosotros, rodeando nuestros ojos, desafiando nuestros pies o nuestras manos?
 »Hemos cantado a la Naturaleza (cosa que a ella bien poco le importa). Nunca hemos creado realidades propias, como ella lo hace o lo hizo en tiempos pasados, cuando era joven y llena de impulsos creadores.
 »Hemos aceptado, sin mayor reflexión, el hecho de que no puede haber otras realidades que las que nos rodean, y no hemos pensado que nosotros también podemos crear realidades en un mundo nuestro, en un mundo que espera su fauna y su flora propias. Flora y fauna que sólo el poeta puede crear, por ese don especial que le dio la misma madre Naturaleza a él y únicamente a él».
 Non serviam. No he de ser tu esclavo, madre Natura; seré tu amo. Te servirás de mí; está bien. No quiero y no puedo evitarlo; pero yo también me serviré de ti. Yo tendré mis árboles que no serán como los tuyos, tendré mis montañas, tendré mis ríos y mis mares, tendré mi cielo y mis estrellas. 
 Y ya no podrás decirme: «Ese árbol está mal, no me gusta ese cielo.... los míos son mejores».
 Yo te responderé que mis cielos y mis árboles son los míos y no los tuyos y que no tienen por qué parecerse. Ya no podrás aplastar a nadie con tus pretensiones exageradas de vieja chocha y regalona. Ya nos escapamos de tu trampa.
 Adiós, viejecita encantadora; adiós, madre y madrastra, no reniego ni te maldigo por los años de esclavitud a tu servicio. Ellos fueron la más preciosa enseñanza. Lo único que deseo es no olvidar nunca tus lecciones, pero ya tengo edad para andar solo por estos mundos. Por los tuyos y por los míos.
 Una nueva era comienza. Al abrir sus puertas de jaspe, hinco una rodilla en tierra y te saludo muy respetuosamente.



ARTE POÉTICA
(De “El espejo de agua”, 1916)

Que el verso sea como una llave
que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
Cuanto miren los ojos creado sea,
Y el alma del oyente quede temblando.

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
El adjetivo, cuando no da vida, mata.

Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
como recuerdo, en los museos;
mas no por eso tenemos menos fuerza:
el vigor verdadero
reside en la cabeza.

Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas!
hacedla florecer en el poema;

Sólo para nosotros
viven todas las cosas bajo el Sol.

El Poeta es un pequeño Dios.


                                      "Paysage", 1925. 


Boceto de Sara Malvar sobre el poema reproducido en el catálogo de la exposición en el Théatre Edouard VII.


lunes, 8 de julio de 2019

"Frases y filosofías para uso de la juventud" - Oscar Wilde (1894)

("Chamaleon", Diciembre, 1894)

El primer deber en la vida es ser tan artificial como sea posible. El segundo aún no se ha descubierto.

La maldad es un mito inventado por las buenas personas para explicar el curioso atractivo de los demás.

Si los pobres solo tuvieran perfil no sería difícil resolver el problema de la pobreza.

Los que no ven alguna diferencia entre el cuerpo y el alma no tienen ni lo uno ni lo otro.

Un ojal verdaderamente bien hecho es el único vínculo entre arte y naturaleza.

Las religiones mueren cuando se demuestra que son ciertas. La ciencia es el registro de las religiones muertas.

Los bien nacidos contradicen a los demás. Los sabios se contradicen a sí mismos.

Nada que ocurra en realidad tiene la menor importancia.

La estupidez es el principio de la seriedad.

En todos los asuntos sin importancia lo esencial es el estilo y no la sinceridad. En todos los asuntos de importancia lo esencial es el estilo y no la sinceridad.

Si uno dice la verdad, tarde o temprano acabarán descubriéndole.

El placer es lo único por lo que deberíamos vivir. Nada envejece tanto como la felicidad.

La única esperanza de vivir en el recuerdo de las clases comerciales es no pagar las facturas.

Ningún crimen es vulgar, pero la vulgaridad siempre es un crimen. La vulgaridad es la conducta de los demás.

Solo los superficiales se conocen a sí mismos.

El tiempo es un desperdicio de dinero.

Uno debería ser siempre un poco improbable.

Hay cierta fatalidad en las buenas resoluciones. Invariablemente se toman demasiado pronto.

La única compensación posible por vestir con demasiada elegancia es ser siempre demasiado educado.

Ser prematuro es ser perfecto.

Cualquier preocupación sobre lo correcto o acertado de nuestro comportamiento demuestra un desarrollo intelectual interrumpido.

La ambición es el último refugio del fracaso.

Una verdad deja de ser cierta cuando más de una persona cree en ella.

En los exámenes los tontos hacen preguntas que los sabios no saben responder.

La vestimenta de los griegos carecía, en esencia, de talento estético. Nada debería revelar el cuerpo salvo el cuerpo.

Uno debería ser una obra de arte, o vestir una obra de arte.

Solo perduran las cualidades superficiales. La naturaleza profunda del hombre se descubre pronto.

La industria es la raíz de toda fealdad.

Las épocas perduran en la historia merced a sus anacronismos.

Solo los dioses gustan de la muerte. Apolo ha perecido, pero Jacinto, a quien dicen que mató, vive aún. Nerón y Narciso están siempre con nosotros.

Los viejos lo creen todo, los de mediana edad sospechan de todo, los jóvenes lo saben todo.

La condición para ser perfecto es estar ocioso; para alcanzar la perfección basta con ser joven.

Solo los grandes maestros del estilo tienen éxito cuando son confusos.

Hay algo trágico en el enorme número de jóvenes ingleses que empiezan la vida con un perfil perfecto y acaban adoptando alguna profesión útil.

El amor a uno mismo es el principio de un largo romance.


domingo, 7 de julio de 2019

Borrador


Casi abandono
la costumbre de archivar los borradores
porque sé
que los voy a modificar.
O sea
asumir que crecen 
y olvidarme para siempre
de la versión original.

jueves, 20 de junio de 2019

Sonido del día en el sueño (cut up)

Cerradura cruje
Windows inicia
cortina se arrastra
zapatos golpean el cierre de la mochila
agua de ducha
agua de water
por fin silba, el agua también gorgotea
clic del mouse, música interminable,
como casi todas
40 UR
armo un informe
para pretender cobrar mañana
es la hora, 
pienso que hoy llamará el cliente
ya escuché tres veces el mismo disco,
igual le doy play otra vez
el palacio de enfrente espera
saco fotos a la calle
reclamos y costos, pasan corriendo
los bomberos y su sirena
por manzanas enteras a la redonda
insisten que debemos irnos con lo puesto
en en cuarto, sigo durmiendo
lloro en el piso, abrazado a mis piernas
me vi, me vi
pedí por favor hasta caer entero
contra el suelo, el último paso
raspo chapoteo cuesta abajo
las ventanas apagan los sonidos
lloverá adentro de nuevo
salgo temprano, tarde otra vez
solo pongo música en hora
la banda sonora de Batman, de mil novecientos ochenta y nueve
y recuerdo que la vi en el cine cuando salió
la calle Mercedes se larga a pedir disculpas
una multa se larga a colgar la ropa mojada
evito pasar al volver
me baño escribiendo en una plaza
la de los treinta y tres, o a una cuadra
igual,
pertenece a los enmascarados
llevan bombas
incendiarias
y las ocultan en las copas y en las flores
el futuro es asesinato
cruza por allí el cuchillo
el aceite
el clic
la puerta cerrándose
de la vecina de arriba resuenan los pasos
llora ese llanto de maña
afuera cae la lluvia
adentro sopla el vapor 
el sub contrato no termina
y almorzaremos mañana
otra vez el poder judicial
el palacio de justicia
el soporte de hormigón de las leyes
el suelo, el último paso chapotea calle abajo
la lluvia abre las ventanas
salgo temprano para manipular la poesía
antes de atender el teléfono por primera vez en el día
acerté a último momento
en casa, de día, siempre avanzando
los jardines, los árboles, las flores
bienvenidos a la jungla
se pone peor aquí cada día
Londres se inunda y yo
vivo cerca del río
salteo canciones hasta el otro día con los zapatos puestos
invasores de al lado, no del hambre
escupitajo del vidrio, truenos y lluvia
adentro hirviendo
espero en el taxi, llamando una vez tras otra
cuando llega el timbrazo, atiendo
soy, doy, vendo, evacúo mi casa
me niego y no pataleo
carne pa la picadora
la vida, la fantasía, la jungla
aquí
cada día.



miércoles, 19 de junio de 2019

Escribo frente a un espejo (dos)

No leas, 
mejor
no me busques en palabras,
no estoy 
un poco sí, también,
pero no solo allí.
Un ensayo,
un simulacro,
el paso previo al auténtico,
el primer canto fue antes un aullido.
Dicen que dios fue primero un poema
y un poema es antes que nada
un nombre propio.
Re leo
y leo otra cosa
muy similar al silencio
una deuda es antes una promesa
el día antes es noche.
Ceniza, algo más que ceniza
vuela, estalla, cae,
pero una cantidad de ceniza suficiente
ciega el ojo, los pasos, el aire.
Re leo
para mi, para otro, para diez,
y leo otra cosa
dos, tres cosas juntas, 
y me creo yo por un rato
enredo al silencio, lo rompo y lo olvido
hasta que vuelve otra vez a caer
caer
caer.



martes, 18 de junio de 2019

Escribo frente a un espejo (uno)

¿Suena la mano 
a través del instrumento?
¿Es el dedo que suena
o la cuerda
o el tímpano?
Sílaba de ida y de vuelta,
pájaro en derrota
no sabe si su trino sonó
o si lo tragó en la noche.
¿Cómo terminan mis manos cada día?
¿Cómo son mis mismas manos
al día siguiente?
O si fueron cambiadas por las de alguien
quien no soy yo,
quien no tocó la misma hoja
sobre la que estoy escribiendo.
Leerá esto mañana
y será escrito por una garra distante,
una lengua más libre
un ojo que no duerme
y leerá otras palabras
en las mismas escritas.

No leeré esto mañana
y estará aquí también:
el tiempo no borra la tinta,
pero mueve las letras por el aire.
Leerá otro mañana,
dará en el clavo del siglo
el rayo de sol en la alfombra
la raya de sueño en la cara
y ve con lupa las letras
sin propia voz para leer;
y será lo mismo
sin mi
sin nada de mi en las palabras,
danza sin ritmo
de signos cambiados
de pasos de baile trocados;
la madera del piso no es muda
habla a través de los pasos
como el poema
sin manos
habló.

lunes, 17 de junio de 2019

Manual de acción ante la página en blanco (dos)

Acerca el fuego a la roca
acerca el fuego al papel
quema la roca mi fuego
arde de fuego el papel.

Aprieta la mano la llama
el puño quemado también
enciende la chispa el cigarro
ceniza se vuelve después.

La palma arde en la llama
fuego, solo fuego al arder
se consume sin llama el guijarro
la hoja y la tinta a la vez.

El ritmo en el radio me empuja
silencio en la calle tal vez
el dedo prisión en el oro
labrado por fuego también.

Golpe tras golpe la forma
calza más de un dedo a la vez
se pone se saca se pone
cambia de dueño el infiel.

Quita de mi ese guijarro
borra esa tiza ese pelo de gato
apaga el trazo la tinta tachada
escupe la tinta el tintero al revés.

De madera esa pizarra, sabés,
la tabla que enfiesta en la cifra 
no miente coteja el exacto
perfecto ese trazo, entendés.

En forma de tres viene el santo
en tres se volvió a perder
la punta en madera de cedro
la tumba del santo también.

Afila la punta de lata
de lata la punta al revés
desgasto la punta, el zapato
con lupa la busco también.

Agranda la vista la lupa
el cristal es de vidrio también
cambia el detalle la punta la llama
enciende la vista ya ves.

Ves que viene otra vez el sujeto
dale ritmo a la lupa otra vez
refleja el ojo el vidrio de nuevo
me estoy viendo en la mesa también.

Grita el gato, no ve en el espejo
canta la radio la voz de papel
miente el fuego de pronto en la mesa
canta Carloncho en mudo en papel.


domingo, 16 de junio de 2019

Manual de acción ante la página en blanco (uno)

Página en blanco
blanco blanco blanco
no hay por qué llenarla
no hay propósito
ni hierba que se mueva con el viento
o voces gritando el próximo paso
o frontalazo contra la pared
peldaño sin próximo peldaño
patada sin pelota
roca embiste los colmillos
(aguardaban pan y vino tinto
la cremosa partitura del tacto
martilla césar pétreo inerte
verde iluso presuntaba seda,
se topó áspera con arremetida mineral).
Mano apretada trastoca la rigidez
se abre, magia ínfima,
suelta un papel arrugado
(la misma forma irregular
distinto el cuerpo esponjoso).
Intercambio veloz,
apenas registrado por el ojo,
círculo de la ciudad ennegrecida
cataloga de a poco en cada parpadeo.
Mutación neutra,
en efecto, 
es lo mismo.