Una pesadilla menos
es una vida menos que cuidar
cada sueño demorado aleja
Otra gaviota que flota en el mar:
el asfalto, la ruta y los peajes
tienen la misma forma de pertenecer al pasado
de camino cercenado, de horas circuladas
cada jueves que pasa y se repite,
el sol sin pausa tras la luna,
el destino de la sombra en la noche,
idéntico al de la estrella en cielo claro
cada mitad de los relojes de ida y vuelta
alarma a.m. sonando en p.m.
si todo es mañana, si todo es navaja
si la raíz deja paso al follaje
corre como la espuma en el casco de la nave
(sigue y sigue y muere en la orilla)
El pulso cardíaco que va y vuelve y viene
la poca fiebre de cada grano de sal que se abalanza sobre el otro:
estricto, hinchado, idéntico.
Como la ineludible suerte de los aplausos,
se apaga apenas se enciende la luz,
son demasiadas las formas en que el tiempo atormenta.

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