jueves, 2 de julio de 2020

"Los hombres huecos" - T.S. Eliot

Un centavo para el viejo Guy

I

Somos los hombres huecos,
los hombres llenos de aserrín
apoyando unos en otros
las cabezas rellenas de paja ¡Pobre de mí!
Nuestras ásperas voces, cuando
susurramos juntos
quedas y sin sentido
como viento en hierba seca
o el trotar de las ratas sobre vidrio roto
en nuestros sótanos secos.

Contorno sin forma, sombra sin color;
fuerza en detención, ademán inmóvil.

Aquellos que han cruzado
con los ojos fijos al otro Reino de la muerte
nos recuerdan —si acaso— no como
violentas almas perdidas, apenas como
los hombres huecos
los hombres llenos de aserrín.

II

Ojos que no me atrevo a mirar en sueños
en el reino del sueño de la muerte
ellos no aparecen:
Ahí, esos ojos son
rayos de luz en una columna rota,
ahí hay un árbol meciéndose
y las voces son
en el canto del viento
más distantes y solemnes
que una estrella agonizante.

No dejen que me aproxime
al Reino del sueño de la muerte
permítanme que use también disfraces convenientes
pelaje de ratas, piel de cuervo, palos en cruz
en un descampado,
meciéndome como se mece el viento
No más allá –

No ese encuentro último
en el reino crepuscular.

III

Esta es la tierra muerta,
la tierra del cactus,
aquí se erigen imágenes de piedra,
aquí reciben las súplicas
de las manos de un hombre muerto,
bajo el parpadeo de una estrella agonizante.

¿Es esto así
en el otro Reino de la muerte
despertar a solas
en la hora en que temblamos de ternura?
Labios que quisieran besar
formulan oraciones en piedra rota.

IV

Los ojos no están aquí
No hay ojos aquí
En este valle de estrellas moribundas
En este valle vacío
Esta quijada rota de nuestros reinos perdidos.

En este el último lugar de reunión
vamos juntos a tientas
y evitamos hablar
congregados en la playa del tumefacto río.

Ciegos, a menos que
reaparezcan los ojos
como la perpetua estrella
la rosa multifolia
del reino crepuscular de la muerte
única esperanza
de los hombres vacíos.

V

Aquí vamos dando vueltas al nopal,
al nopal, al nopal.
Aquí vamos dando vueltas al nopal
a las cinco de la mañana.

Entre la idea
y la realidad
entre el movimiento
y el acto
cae la Sombra
porque Tuyo es el Reino.

Entre la concepción
y la creación
entre la emoción
y la respuesta
cae la Sombra
la vida es muy larga.

Entre el deseo
y el espasmo
entre la potencia
y la existencia
entre la esencia
y el descenso
cae la Sombra.

Porque tuyo es el reino.

Porque tuyo es
la vida es
porque tuyo es el

así es como acaba el mundo
así es como acaba el mundo
así es como acaba el mundo
no con un estallido sino con un quejido.

(Traducción de Rodrigo Arriagada Zubieta)

The Hollow Men

A penny for the Old Guy

I

We are the hollow men
we are the stuffed men
leaning together
headpiece filled with straw. Alas!
Our dried voices, when
we whisper together
are quiet and meaningless
as wind in dry grass
or rats’ feet over broken glass
in our dry cellar.

Shape without form, shade without colour,
paralysed force, gesture without motion;

those who have crossed
with direct eyes, to death’s other kingdom
remember us —if at all— not as lost
violent souls, but only
as the hollow men
the stuffed men.

II

Eyes I dare not meet in dreams
in death’s dream kingdom
these do not appear:
there, the eyes are
sunlight on a broken column
there, is a tree swinging
and voices are
in the wind’s singing
more distant and more solemn
than a fading star.

Let me be no nearer
in death’s dream kingdom
let me also wear
such deliberate disguises
rat’s coat, crowskin, crossed staves
in a field
behaving as the wind behaves
no nearer –

Not that final meeting
in the twilight kingdom

III

This is the dead land
this is cactus land
here the stone images
are raised, here they receive
the supplication of a dead man’s hand
under the twinkle of a fading star.

Is it like this
in death’s other kingdom
waking alone
at the hour when we are
trembling with tenderness
lips that would kiss
form prayers to broken stone.

IV

The eyes are not here
there are no eyes here
in this valley of dying stars
in this hollow valley
this broken jaw of our lost kingdoms.

In this last of meeting places
we grope together
and avoid speech
gathered on this beach of this tumid river

Sightless, unless
the eyes reappear
as the perpetual star
multifoliate rose
of death’s twilight kingdom
the hope only
of empty men.

V

Here we go round the prickly pear
prickly pear prickly pear
here we go round the prickly pear
at five o’clock in the morning.

Between the idea
and the reality
between the motion
and the act
falls the Shadow.

For Thine is the Kingdom.

Between the conception
and the creation
between the emotion
and the response
falls the Shadow.

Life is very long.

Between the desire
and the spasm
between the potency
and the existence
between the essence
and the descent
falls the Shadow.

For Thine is the Kingdom.

For Thine is
life is
for Thine is the.

This is the way the world ends
this is the way the world ends
this is the way the world ends
not with a bang but with a whimper.


Divididos, "Los hombres huecos", de "40 dibujos ahí en el piso", 1989.

miércoles, 1 de julio de 2020

"El pastor triste" - William Butler Years

Hubo un hombre a quien la Pena nombró su amigo,
y él, soñando con su alta camarada,
caminaba con pasos lentos por las resplandecientes
y rumorosas arenas por donde el viento agita el oleaje:
y alto le pedía a las estrellas que se inclinaran
desde sus pálidos tronos para confortarlo, pero ellas,
cómplices entre sí, siempre se reían y cantaban,
y entonces el hombre a quien la Pena nombró su amigo
gritaba al viento, ¡Mar Sombrío, escucha mi más penosa historia!
El mar siguió barriendo sobre la arena y gritó su antiguo y calmo grito,
vagando en sueños de colina en colina.
Él abandonó la persecución de su gloria
y, en el lejano y gentil descanso de un valle,
le contó toda su historia a las relucientes gotas del rocío.
Pero ellas nada escucharon, porque siempre están escuchando
el sonido de su propio goteo.
Entonces el hombre a quien la Pena nombró su amigo,
buscó de nuevo la costa y encontró una caracola,
y pensó: mi difícil historia he de contarle
con mis propias palabras, y ella, con su eco, enviará
su tristeza a través del hueco de su perlado corazón;
y mi propio cuento otra vez cantará para mí,
y mis propias susurrantes palabras serán mi alivio.
y ay... mi antigua carga ha de partir.
Entonces cantó suavemente cerca del perlado borde;
pero aquel triste y solitario habitante de los mares agitados
tornó su canto en un gemido inarticulado
entre su confuso tumulto, olvidándolo todo.

De "Crossways" (1889).



“The sad shepherd”

There was a man whom Sorrow named his friend,
and he, of his high comrade Sorrow dreaming,
went walking with slow steps along the gleaming
and humming sands, where windy surges wend:
and he called loudly to the stars to bend
from their pale thrones and comfort him, but they
among themselves laugh on and sing alway:
and then the man whom Sorrow named his friend
cried out, Dim sea, hear my most piteous story!
The sea swept on and cried her old cry still,
rolling along in dreams from hill to hill.
He fled the persecution of her glory
and, in a far-off, gentle valley stopping,
cried all his story to the dewdrops glistening.
But naught they heard, for they are always listening,
the dewdrops, for the sound of their own dropping.
And then the man whom Sorrow named his friend
sought once again the shore, and found a shell,
and thought, I will my heavy story tell
till my own words, re-echoing, shall send
their sadness through a hollow, pearly heart;
and my own tale again for me shall sing,
and my own whispering words be comforting,
and lo! my ancient burden may depart.
Then he sang softly nigh the pearly rim;
but the sad dweller by the sea-ways lone
changed all he sang to inarticulate moan
among her wildering whirls, forgetting him.

martes, 30 de junio de 2020

"La canción del pastor feliz" - William Butler Yeats

Los bosques de la Arcadia yacen muertos,
su lejana alegría ya no existe;
de sueños se nutría el mundo antiguo;
hoy es verdad gris su juego de colores
pero aún vuelve su rostro intranquilo:
con todo, oh hijos hastiados del mundo,
de las incontables cosas que mudan
siguiendo la cascada melodía
que Cronos canturrea, solamente
las palabras son un bien indudable.
¿Dónde están ya los reyes aguerridos
que del Verbo se burlaban? Por Dios,
¿dónde están ya los reyes aguerridos?
Una palabra vana es hoy su gloria
dicha por el colegial balbuciente
que lee alguna historia enrevesada:
los reyes de antaño ahora están muertos;
incluso la errante tierra puede ser
sólo una palabra que breve luce,
casi inaudible en el sonoro espacio,
y perturba el ensueño interminable.

No adores, pues, hazañas polvorientas
ni quieras –pues esto es cierto también–
ansiar intensamente la verdad,
no sea que tus afanes alimenten
sueños y sueños: la verdad no existe
sino en tu propio corazón. No busques
el vano conocer de esos ilusos
que con sus cristales ópticos siguen
las sendas rotatorias de los astros.
Ni busques, pues esto es cierto también
palabra alguna de ellos. La ruina
de una estrella rompió sus corazones:
muerta está toda su verdad humana.
Ve y coge junto al bullente mar
una concha espiral que abrigue un eco,
y narra junto a sus labios tu historia,
pues ellos te podrán reconfortar
con arte melodioso repitiendo
tus palabras de queja unos instantes
hasta que el canto compasivo acabe
y una fraternidad de nácar muera.
Sólo las palabras son un bien cierto:
canta entonces, que esto es cierto también.

Tengo que marchar: hay una sepultura
en la que ondean narcisos y lirios,
quisiera complacer al pobre fauno
que yace bajo el suelo soñoliento
con cantos de alegría antes del alba.
Coronó el gozo sus ruidosos días
y todavía sueño que huella el césped
caminando espectral sobre el rocío,
penetrado de mi alegre cantar,
mis canciones de aquella juventud
soñadora de la ya anciana tierra:
pero ¡ah! ya ella no sueña. ¡Sueña tú!
Bellas son las amapolas en la cumbre.
Sueña, sueña, que esto es cierto también.

De "Crossways" (1889).

Traducción de Antonio Rivero Taravilla.



«The song of the happy shepherd»

The woods of Arcady are dead,
and over is their antique joy;
of old the world on dreaming fed;
grey truth is now her painted toy;
yet still she turns her restless head:
but O, sick children of the world,
of all the many changing things
in dreary dancing past us whirled,
to the cracked tune that Chronos sings,
words alone are certain good.
Where are now the warring kings?
An idle word is now their glory,
by the stammering schoolboy said,
reading some entangles story:
the kings of the old time are dead;
the wandering earth herself may be
only a sudden flaming word,
in clanging space a moment heard,
troubling the endless reverie.

Then nowisse worship dusty deeds,
nor seek, for this is also sooth,
to hunger fiercely after truth,
lest all thy toiling only breeds
new dreams, new dreams; there is no truth
saving in thine own heart. Seek, then,
no learning from the starry men,
who follow with the optic glass
the whirling ways of stars that pass―
seek, then, for this is also sooth,
no word of theirs―the cold star-bane
has cloven and rent their human truth.
Go gather by the humming sea
some twisted, echo-harbouring shell,
and to its lips thy story tell,
and they their comforters will be,
rewording in melodious guile
thy fretful words a little while,
till they shall singing fade in ruth
and die a pearly brotherhood;
for words alone are certain good:
sing, then, for this is also sooth.

I must be gone: there is a grave
where daffodil and lily wave;
and I would please the hapless faun,
buried under the sleepy ground,
with mirthful songs before the dawn.
His shouting days with mirth were crowned;
and still I dream he treads the lawn;
walking ghostly in the dew,
pierced by my glad singing through,
my songs of old earth’s dreamy youth:
but ah! she dreams not now, dream thou!
For fair are poppies on the brow:
dream, dream, for this is also sooth.

domingo, 28 de junio de 2020

"Arrabal" - Guillaume Apollinaire

Al final estás cansado de este mundo antiguo

Pastora oh torre Eiffel el rebaño de los puentes bala esta mañana

Estás harto de vivir en la antigüedad griega y romana

Aquí hasta los automóviles parecen antiguos
sólo la religión se mantuvo nueva la religión
se mantuvo simple como los hangares de Port-Aviation

Sólo tú no eres antiguo en Europa oh cristianismo
el europeo más moderno es usted papa Pío X
y a ti las ventanas te observan la vergüenza no te deja
entrar en una iglesia y confesarte esta mañana
lees prospectos catálogos carteles que cantan muy alto
ahí está la poesía esta mañana y para prosa están los diarios
están las entregas a 25 centavos llenas de aventuras policiales
retratos de grandes hombres y mil títulos varios
Esta mañana vi una linda calle cuyo nombre olvidé
nueva y limpia del sol ella era el clarín
los directores los obreros y las bellas mecanógrafas
de lunes a sábado pasan cuatro veces por día
de mañana tres veces gime la sirena
una campana rabiosa ladra al mediodía
las inscripciones de los letreros y de los paredones
las placas los avisos a manera de loros gritones
me gusta la gracia de esta calle industrial
situada en París entre la calle Aumont-Thiéville y la avenida des Ternes

Ahí está la calle joven y eres apenas un niño
tu madre sólo te viste de azul y de blanco
eres muy devoto y con el más antiguo de tus compañeros René Dalize
nada les gusta más que las pompas de la Iglesia
son las nueve la luz de gas es tenue muy azul salen del dormitorio a escondidas
rezan toda la noche en la capilla del colegio
mientras que eterna y adorable profundidad amatista
gira por siempre la gloria ardiente de Cristo
es el lirio hermoso que todos cultivamos
es la antorcha pelirroja que no apaga el viento
es el hijo pálido y bermejo de la madre dolorosa
es el árbol frondoso de todos los rezos
es la doble horca del honor y de la eternidad
es la estrella de seis picos
es Dios que muere el viernes y resucita el domingo
es Cristo que sube al cielo mejor que los aviadores
detenta el récord mundial de la altura 

Pupila Cristo del ojo
vigésima pupila de los siglos él sabe cómo hacerlo
y vuelto pájaro este siglo como Jesús sube en el aire
los diablos en los abismos levantan la cabeza para verlo
dicen que imita a Simón Mago en Judea
gritan si sabe volar llámenlo volado
los ángeles revolotean alrededor del lindo volatinero
Ícaro Enoch Elías Apolonio de Tiana
flotan alrededor del primer aeroplano
a veces se apartan para dejar pasar a los que lleva la Santa Eucaristía
esos sacerdotes que suben eternamente levantando la hostia
al fin sin cerrar sus alas el avión aterriza
y el cielo se llena de un millón de golondrinas
a todo vuelo vienen halcones búhos cuervos
llegan de África ibis marabúes flamencos
el ave Roc cantada por narradores y poetas
planea llevando en sus garras el cráneo de Adán la primera cabeza
el águila se lanza dando un grito
y de América viene un colibrí chiquito
de China vinieron los pihis ligeros y largos
que sólo tienen un ala y vuelan apareados
y aquí está la paloma espíritu inmaculado
que escoltan el ave lira y el pavo ocelado
el fénix esa hoguera que se engendra a sí misma
por un instante vela todo con su ardiente ceniza
las sirenas dejaron los estrechos peligrosos
y llegan cantando las tres algo hermoso
y todos fénix águila y pihis de China
con la máquina que vuela fraternizan 

Ahora caminas por París muy solo entre la masa
rebaños de autobuses mugiendo cerca pasan
la angustia del amor te aprieta la garganta
como si nunca más fueran a amarte
si vivieras en los tiempos antiguos entrarías en un monasterio
se avergüenzan cuando se sorprenden rezando
te burlas de ti y como el fuego del Infierno tu risa chisporrotea
las chispas de tu risa doran el fondo de tu vida
es un cuadro colgado en un museo sombrío
y a veces vas a mirarlo de cerca

Hoy caminas por París las mujeres están ensangrentadas
era y quisiera no acordarme era la decadencia de la belleza
Rodeada de llamas fervientes Notre-Dame me miró en Chartres
la sangre del Sacré-Coeur de ustedes me inundó en Montmartre
estoy enfermo de oír las palabras bienaventuradas
el amor del que sufro es una enfermedad silenciada
y la imagen que te posee te hace sobrevivir en el insomnio y en la angustia
está siempre cerca tuyo esa imagen que pasa 

Ahora estás a la orilla del Mediterráneo
bajo los limoneros que florecen todo el año
con tus amigos paseas en barco
uno es nizardo hay un mentoniano y dos turbiascos
miramos los pulpos de las profundidades con horror
y entre las algas nadan peces imágenes del Salvador 

Estás en el jardín de una posada en las afueras de Praga
te sientes feliz hay una rosa sobre la mesa
y observas en vez de escribir tu cuento en prosa
la cetonia que duerme en el centro de la rosa

Despavorido te ves dibujado en las ágatas de Saint-Vit
estabas triste a morir el día que te viste ahí
pareces Lázaro trastornado por la luz
las agujas del reloj del barrio judío giran al revés
y tú también retrocedes en tu vida lentamente
subiendo al Hradchin y de noche escuchando
cantar canciones checas en las borracherías

Aquí estás en Marsella entre sandías 

Aquí estás en Coblenza en el hotel del Gigante

Aquí estás en Roma sentado bajo un níspero

Aquí estás en Ámsterdam con una chica que te parece linda y que es fea
debe casarse con un estudiante de Leiden
se alquilan cuartos en latín Cubicula locanda
me acuerdo pasé tres días ahí y tres en Gouda

Estás en París ante el juez de instrucción
como a un criminal te encierran en la prisión 

Hiciste viajes dolorosos y gozosos
antes de darte cuenta de la mentira y de la edad
sufriste de amor a los veinte y a los treinta años
viví como un loco y perdí mi tiempo
ya no te atreves a mirarte las manos y a cada rato yo quisiera sollozar
por ti por la que amo por todo lo que te horrorizó

Miras con ojos llenos de lágrimas a esos pobres emigrantes
creen en Dios rezan las mujeres amamantan a los hijos
llenan con su olor el hall de la estación Saint-Lazare
tienen fe en su estrella como los reyes magos
esperan ganar plata en Argentina
y volver a su país después de haber hecho fortuna
una familia lleva un edredón rojo como ustedes llevan su corazón
ese edredón y nuestros sueños son igual de irreales
algunos de esos emigrantes se quedan aquí y se alojan
en las calles des Rosiers o des Écouffes en pocilgas
suelo verlos de tarde salen a tomar aire
se mueven raramente como piezas de ajedrez
hay sobre todo judíos sus mujeres usan pelucas
y se quedan sentadas exangües en el fondo de los negocios

Estás de pie ante el estaño de un bar crapuloso
tomas por diez centavos un café entre desgraciados

Estás de noche en un gran restaurante

Esas mujeres no son malas tienen preocupaciones no obstante
todas hasta la más fea hizo sufrir a su amante

Ella es hija de un sargento de policía de Jersey

Yo no había visto sus manos que son duras y se tuercen

Siento una inmensa piedad por las costuras de su vientre 

Ahora humillo a una pobre muchacha de risa horrible mi boca 

Estás solo la mañana va a llegar
los lecheros hacen tintinear sus jarros en las calles
la noche se aleja como una mestiza hermosa
es Ferdine la falsa o Léa la mimosa 

Y bebes ese alcohol ardiente como tu vida
tu vida que bebes como un aguardiente

Caminas hacia Auteuil quieres ir a tu casa a pie
dormir entre tus fetiches de Oceanía y de Guinea
son Cristos de otra creencia y con otras figuras
son los Cristos inferiores de esperanzas oscuras 

Adiós Adiós 

Sol cuello cortado

(Traducción de Mariano Fiszman)

"Retrato de Guillaume Apollinaire"; Pablo Picasso; 1913.


martes, 23 de junio de 2020

"Adiós" - Arthur Rimbaud

¡El otoño ya! — Pero por qué añorar un sol eterno, si estamos empeñados en el descubrimiento de la claridad divina — lejos de las gentes que mueren a lo largo de las estaciones.
El otoño. Nuestra barca erguida en las brumas inmóviles vira hacia el puerto de la miseria, la ciudad enorme bajo el cielo manchado de fuego y de lodo. ¡Ah!, ¡los harapos podridos, el pan mojado por la lluvia, la embriaguez, los mil amores que me crucificaron! ¡Jamás terminará por tanto esta vampiro reina de millones de almas y de cuerpos muertos y que serán juzgados! Vuelvo a mirar mi piel roída por la suciedad y la peste, los cabellos y las axilas llenos de gusanos y gusanos más grandes todavía en el corazón, disperso entre los desconocidos sin edad, sin sentimiento... Hubiera podido morirme de eso... ¡Horrorosa evocación! Execro la miseria.
¡Y temo el invierno porque es la estación del confort!
— A veces veo en el cielo playas sin fin, cubiertas de blancas naciones jubilosas. Un gran navío de oro, por encima de mí, agita sus banderas multicolores bajo las brisas de la mañana. Yo creé todas las fiestas, todos los triunfos todos los dramas. Traté de inventar flores nuevas, nuevos astros, nuevas carnes, nuevos idiomas. Creí poder adquirir poderes sobrenaturales. ¡Y bien!, ¡debo enterrar mi imaginación y mis recuerdos! ¡Una hermosa gloria de artista y de narrador apasionado!
¡Yo!, ¡yo que me llamé mago o ángel, dispensado de toda moral, soy devuelto a la tierra, con un deber que buscar y la realidad rugosa por abarcar! ¡Campesino!
¿Me engaño? ¿La caridad será para mí hermana de la muerte?
En fin, pediré perdón por haberme sustentado de mentiras. Y sigamos.
¡Pero ni una mano amiga! ¿Y dónde encontrar ayuda?
——————
Sí, la hora nueva es por lo menos muy severa.
Porque puedo decir que la victoria me ha sido dada: el rechinar de dientes, los silbidos de fuego, los suspiros pestilentes se moderan. Todos los recuerdos inmundos se borran. Mis últimas añoranzas se esfuman —celos de los mendigos, de los bandoleros, los amigos de la muerte, los retrasados de toda laya—. Condenados, ¡si yo me vengase!
Es necesario ser absolutamente moderno.
Nada de cánticos: mantener el terreno ganado. ¡Dura noche! La sangre seca humea sobre mi rostro, ¡y detrás de mí sólo tengo este horrible arbolito!... El combate espiritual es tan brutal como la batalla de los hombres, pero la visión de la justicia es únicamente el placer de Dios.
Mientras tanto, es la víspera. Recibamos todos los influjos de vigor y de real ternura. Y en la aurora, armados de una ardiente paciencia, entraremos en las espléndidas ciudades.
¡Qué hablaba yo de mano amiga! Una buena ventaja es poder reírse de los viejos amores engañosos, y cubrir de vergüenza esas parejas mentirosas —vi el infierno de las mujeres allá—; y me será posible poseer la verdad en un alma y un cuerpo.

(Une saison en enfer, 1873.)
Traducción de Raúl Gustavo Aguirre


(Recita: Julien Le Gargasson)

domingo, 21 de junio de 2020

Cae la lluvia como si fuera la última

Cae la lluvia como si fuera la última,
una lluvia nunca vista,
cae la lluvia como si fuera la última,
poco importa en este pueblo o el siguiente,
cae la lluvia como si fuera la última,
no bendice los campos porque no es esa su función,
moja
moja
moja
y seguimos sin llegar a destino
ni a ninguna parte
cae la lluvia como si fuera la última
negamos el desconcierto del camino
porque nos recordaba el propio
y el caminante anhela el destino,
no el andar;
cae la lluvia como si fuera la última,
como si pudiera enfriar un poco más la noche
las gotas son centinelas del frío
las estrellas simplifican el deleite
cae la lluvia como si fuera la última
cae exhausta la mañana.

Leonard Cohen "Songs of love and hate", 1971.